Comodoro Rivadavia: ya son 500 viviendas afectadas por el desplazamiento del cerro Hermitte

Comodoro Rivadavia: ya son 500 viviendas afectadas por el desplazamiento del cerro Hermitte
El movimiento de suelo impacta directamente en los barrios Sismográfica, Los Tilos, El Marquesado y Médanos. En este último, el Municipio emitió este lunes por la tarde una orden de “autoevacuación inmediata”.
Un mapa que muestra la extensión del área afectada por el desplazamiento del cerro. Foto: Google Maps

La crisis que atraviesa Comodoro Rivadavia se mide en escenas de angustia y pérdidas irreparables. Familias que vieron cómo el esfuerzo de toda una vida se derrumbaba en cuestión de segundos y vecinos que apenas alcanzaron a rescatar algunas pertenencias antes de abandonar sus casas, con el temor latente de no poder regresar jamás. El desplazamiento del cerro Hermitte transformó la incertidumbre en drama cotidiano.

Más allá del impacto emocional, la emergencia también deja cifras contundentes. El Municipio confirmó que más de 190 personas permanecen evacuadas y alojadas en dispositivos de asistencia, a las que se suman numerosas familias que buscaron refugio en casas de amigos o parientes.

Según pudo confirmar ADNSUR, el movimiento de suelo ya afectó a unas 500 viviendas en una amplia franja urbana que comprende los barrios Sismográfica, Los Tilos, El Marquesado y Médanos, este último bajo una orden de autoevacuación inmediata.

El informe que alertó sobre los riesgos hace más de 20 años

La gravedad del escenario actual reactiva una advertencia que había quedado documentada hace más de dos décadas. En 2002, un informe técnico del Servicio Geológico Minero Argentino ya desaconsejaba la construcción de nuevas viviendas en el barrio Sismográfica, al señalar la peligrosidad geológica de toda la ladera sur del cerro Hermitte.

El estudio, solicitado por la Municipalidad, detallaba que el sector se asienta sobre materiales removidos por antiguos deslizamientos, con presencia de arcillas expansivas, infiltración de agua y cavidades subterráneas producto de la erosión hídrica, condiciones que incrementan de forma significativa el riesgo de hundimientos, roturas estructurales y reactivación de movimientos de ladera.

Entre sus recomendaciones, el SEGEMAR proponía frenar la expansión urbana sobre la ladera y su área de influencia, evitar movimientos de suelo, restringir el riego, controlar las pérdidas en cañerías y establecer un sistema permanente de monitoreo y alerta temprana. Incluso advertía que, de continuar el crecimiento urbano, el municipio debería asumir la responsabilidad de un control constante del comportamiento del cerro.

Sin embargo, el crecimiento no se detuvo. Con el paso de los años, la ladera sur del Hermitte sumó viviendas, loteos y modificaciones del terreno, muchas en sectores señalados como críticos por aquel informe. La peligrosidad, advertían los técnicos, no se limitaba a Sismográfica, sino que abarcaba a barrios como Marquesado, Los Tilos y otras zonas aledañas, todas integradas en un mismo sistema geológico inestable

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