El cierre de 2025 dejó una nueva radiografía del clima político municipal en San Juan. El último ranking de aprobación de intendentes, elaborado por el Instituto de Opinión Pública y Proyectos Sociales de Argentina (IOPPS), expuso un escenario que, en líneas generales, resulta previsible: los jefes comunales oficialistas concentran los mejores niveles de respaldo, aunque con matices y diferencias marcadas entre departamentos.
El relevamiento, realizado durante el último mes del año pasado en cada municipio, midió el nivel de acompañamiento ciudadano a las gestiones locales y permitió trazar un mapa que combina liderazgos consolidados, administraciones en equilibrio y otras que enfrentan un panorama más complejo al inicio de 2026.
En el lote de mejor desempeño aparecen cuatro intendentes que lograron superar con comodidad la barrera del 54% de aprobación, ubicándose en la cima del ranking provincial. Se trata de Juan José Orrego (Santa Lucía), Carlos Munisaga (Rawson), Sergio Miodowsky (Rivadavia) y Juan Carlos Abarca (Albardón), quienes registraron niveles de respaldo que oscilan entre el 54% y el 58%.
Estos números reflejan gestiones que, al menos en esta etapa del mandato, mantienen una valoración positiva mayoritaria entre sus vecinos, en un contexto económico y social que no resulta sencillo para la administración local.
Un bloque intermedio con respaldo ajustado
Un escalón más abajo se ubican los intendentes que se movieron en una franja de aprobación de entre el 50% y el 54%. En este grupo aparecen Fabián Aballay (Pocito), Analía Becerra (San Martín), Susana Laciar (Capital) y Daniel Banegas (9 de Julio).
Se trata de gestiones con una imagen más ajustada, donde el respaldo existe pero no logra despegar con claridad, dejando abiertos desafíos de consolidación política y administrativa de cara al tramo central de los mandatos.
Apoyos divididos y escenarios frágiles
En el rango intermedio, con niveles de aprobación que van del 45% al 50%, el informe del IOPPS ubicó a Daniela Rodríguez (Chimbas), David Domínguez (Ullum), Rodolfo Jalife (25 de Mayo) y Jorge Espejo (Iglesia).
En estos casos, el apoyo ciudadano aparece más dividido, configurando escenarios políticos sensibles, donde la gestión cotidiana y la capacidad de respuesta a las demandas locales serán determinantes para evitar un mayor desgaste.
Alertas políticas en la parte baja del ranking
Más comprometida es la situación de los intendentes que registraron niveles de aprobación de entre el 40% y el 45%. Allí figuran Romina Rosas (Caucete), Matías Espejo (Jáchal), José Castro (Angaco) y Alfredo Castro (Sarmiento).
En el fondo del ranking se encuentran los jefes comunales con menos del 40% de imagen positiva, un dato que marca alertas de cara al futuro político inmediato. En este grupo aparecen Mario Rivero (Valle Fértil), Juan Atampiz (Zonda) y Sebastián Carbajal (Calingasta), quienes cierran el listado con las valoraciones más bajas del relevamiento.
Un 2026 con desafíos de gestión
Desde el IOPPS indicaron que el objetivo del ranking es reflejar el humor social respecto de las administraciones municipales al cierre de 2025. En ese sentido, el informe se convierte en una herramienta que permite observar cómo transitan los intendentes el arranque de un año clave, cuando muchas gestiones comienzan a atravesar el tramo más exigente de sus mandatos.
Este año, es el tercero en gestión en la mayoría de los casos, el desafío para los jefes comunales será sostener o mejorar estos niveles de respaldo en un contexto de demandas crecientes, recursos limitados y un escenario político que, aunque hoy luce previsible, puede reconfigurarse a medida que avance el calendario.
Otra cara de la situacion
Más allá de números y posicionamientos, el informe también vuelve a poner sobre la mesa un debate que atraviesa a buena parte de la sociedad: el grado de confianza en las encuestas. En un contexto donde muchos relevamientos recientes no lograron anticipar escenarios electorales ni reflejar con precisión el comportamiento social, persisten los interrogantes sobre su verdadera capacidad para interpretar el humor ciudadano.
Las dudas sobre la credibilidad, los márgenes de error y la falta de autocrítica tras pronósticos fallidos aparecen como un telón de fondo inevitable, incluso cuando estos estudios continúan siendo una referencia habitual en la discusión política.
Por Gabriel Rotter.

