– Jimena Latorre viajó a Londres con la agenda cargada de reuniones
– Se alejó de la pelea con los ambientalistas para ir por fondos para el plan minero
El plan minero, en debate
Cornejo aseguró la deriva institucional del proceso para avalar la minería antes de iniciar el trámite legislativo. La iniciativa pasó cómodamente la votación de la Cámara de Diputados. El Senado presenta un esquema de correlación de fuerza similar.
La calle es el único costado del escenario con potencial para provocar una disrupción capaz de darle vida a un cisne negro.
El gobierno leyó de ese modo el escenario por lo que dejó a la jefa de la cartera de Seguridad, Mercedes Rus, al frente del manejo público de la situación. La exposición de los detalles del operativo policial contra la protesta fue lo más mediático que surgió en la recta final a la votación de los senadores.
Las autoridades del Senado, encabezadas por la vicegobernadora Hebe Casado, en acuerdo con el gobernador Alfredo Cornejo, se aseguraron tener policías suficientes para acordonar el Palacio Legislativo, además de garantizar el despliegue necesario para contener a los manifestantes contra la aprobación de San Jorge.
Las inmediaciones de la Legislatura serán copadas -el martes 9 de diciembre– por una multitud fuertemente diversa, amalgamada por una coincidencia unánime: la causa en juego vale más que cualquier diferencia. Sin considerar esa convicción esparcida por el colectivo nadie podría entender la sorprendente fortaleza de la resistencia mendocina contra el modelo extractivista.
El movimiento que aglutina desde militantes trotskystas hasta vecinos sin contacto con estructura partidaria alguna resistió en 2019 la mayor avanzada prominera hasta la encarada el actual gobernador desde que juró su segundo mandato, en diciembre de 2023.
Habían pasado cuatro años desde que una pueblada hiciera tambalear al gobierno de su delfín, Rodolfo Suárez, a días de haberle traspasado la banda. Suárez y el círculo de la política que, en línea con las demandas del establishment, avaló la iniciativa del Ejecutivo para flexibilizar los requisitos ambientales de la emblemática Ley 7722, no imaginaron una reacción social como la de las vísperas del Año Nuevo del 2019.
Cornejo cuidó los detalles
Cornejo leyó sondeos y contrastó evidencias cualitativas con los resultados electorales de las últimas citas con las urnas hasta convencerse de que esta vez la reacción popular contra la aprobación de San Jorge no tendría las dramáticas consecuencias que pagó su antecesor. No obstante, hasta que los hechos no lleguen al desenlace, el temor a otro desmadre callejero corre en las cabezas de Cornejo y sus estrategas en este caso. El conflicto está en pleno desarrollo, con el juego abierto.
La presión de la calle sobre la estrategia minera oficial es innegable, tanto como la decisión de Cornejo de acelerar las variables de su plan. El vértigo mayor fuera del conflicto ambiental se presenta en el aspecto financiero. Por eso, Latorre viajó a Londres en busca de plata fresca mientras la jefa de Seguridad se ocupaba del conflicto doméstico. No fue su primer viajes al exterior, en dos años la suma de kilómetros volados por la funcionaria es difícil de igualar.
La ministra de Energía planteó en Londres que el foco estratégico de Mendoza está en consolidarse como un «hub financiero» y de servicios para la minería andina, mientras avanza con sus propios proyectos de cobre y potasio para la producción masiva.
¿Qué es un hub minero y cómo se logra?
Un hub minero es un centro de colaboración e innovación para la industria minera, que conecta empresas, academia y tecnología para resolver desafíos, impulsar el desarrollo sostenible y atraer inversiones.
Expertos en finanzas y minería generalmente coinciden en que Mendoza tiene un potencial significativo y las características necesarias para convertirse en un hub financiero y de servicios para la minería andina (cobre, litio y otros minerales críticos).
Este potencial se basa en varios pilares, aunque su concreción depende de la estabilidad regulatoria y la articulación regional. La resistencia social es la más potente valla de contención contra la expansión de la explotación y los servicios vinculados a la actividad en Mendoza.
La ministra de Energía y Ambiente de Mendoza, como algunos representantes de la Bolsa de Comercio de Toronto (TSX), destacaron una serie de ventajas que posee la provincia para transformarse en un hub minero.
Las tentaciones de Mendoza para la minería
Mendoza está geográficamente conectada con los principales polos mineros de Sudamérica: Chile y Perú, que son gigantes mundiales en producción de cobre, y el «Triángulo del Litio», conformado por Salta, Jujuy y Catamarca.
Esta posición convierte a la provincia en un potencial puente natural para articular la producción andina con los mercados financieros internacionales.
En materia de capital humano Mendoza tiene un ecosistema profesional y académico (universidades, estudios jurídicos, contables, etc.) desarrollado, que ya ha brindado servicios a proyectos mineros en provincias vecinas, lo que se conoce como know-how.
Además, la provincia tiene estabilidad financiera. Se destaca por tener un historial de estabilidad crediticia y una mejora sostenida en su perfil de deuda, generando mayor confianza entre los inversores internacionales.
Foco estratégico claro
Mendoza ha optado por un reposicionamiento gradual: busca ser la capital financiera y estratégica, no necesariamente la productiva principal, de la minería andina.
Esto implica atraer fondos de inversión; servir como sede para el listado de proyectos mineros en bolsas internacionales (como la TSX de Toronto, la principal fuente de financiamiento minero global), y concentrarse en el desarrollo financiero y tecnológico aplicado a la minería.
La realización de eventos como el «Mendoza Finance Day & TSX Roadshow» con la Bolsa de Toronto y la participación activa de la provincia en foros financieros en Londres y otras capitales, reafirman su decisión de integrar capital y conocimiento global, lo que avala su intención de ser un hub.
Desafíos y advertencias
Para que esta visión se materialice la región -consideran los expertos-, Mendoza y la región deben superar desafíos cruciales, como la generalización del marco regulario y el avance hacia un mayor consenso social.
Aunque Mendoza ha modificado su legislación minera, el contexto de la Ley 7722 y la fuerte defensa social del recurso hídrico siguen siendo un factor de incertidumbre para la producción directa de cobre a gran escala, limitando la provincia a ser un hub de servicios. Expertos advierten que sin marcos regulatorios estables y coherentes entre las provincias andinas, el capital global no se movilizará de forma masiva.
Mendoza compite por este rol con otras ciudades de la región que también ofrecen servicios financieros y logísticos a la minería (como Santiago de Chile o Lima), por lo que la diferenciación es clave.
Existe una división de opiniones sobre la minería en Mendoza. Si bien hay un impulso político y empresarial a favor de la actividad y la inversión, la opinión pública sigue siendo sensible al impacto ambiental, especialmente en relación con el uso del agua.
La opinión general de los expertos en la industria minera es optimista respecto a la capacidad de Mendoza para transformarse en un centro financiero y de expertise para el desarrollo de los minerales críticos en la región andina.
El desafío no es tanto el potencial, sino la capacidad de construir una «institucionalidad andina común» y reglas estables que brinden la previsibilidad necesaria para atraer los miles de millones de dólares que requiere el financiamiento de proyectos a largo plazo.
Minerales críticos mendocinos
Los principales minerales críticos identificados con potencial en Mendoza son: cobre, litio, Uranio, Tierras Raras (Elementos de Tierras Raras) y Potasio (aunque es más conocido por su rol en la seguridad alimentaria, también es estratégico).
Estos minerales son considerados críticos o estratégicos debido a su importancia para las tecnologías clave de la transición energética global y la digitalización. Se usasn de forma intensiba en: Baterías para vehículos eléctricos y almacenamiento de energía, redes eléctricas y cableado; paneles solares y turbinas eólicas, y equipos de cómputo y alta tecnología.
Además de los minerales críticos, Mendoza también posee reservas de otros minerales importantes como oro, plata, hierro, manganeso, zinc, silicio, cuarzo y baritina.
Fuerte potencial en cobre
El cobre es, sin duda, el mineral crítico con el mayor y más inmediato potencial de producción masiva en Mendoza, posicionando a la provincia como un actor clave a nivel regional.
Mendoza posee yacimientos de clase mundial ubicados en fajas metalogénicas de los Andes Centrales, especialmente en el departamento de Malargüe. El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) ha confirmado un enorme potencial.
El Proyecto San Jorge (PSJ Cobre Mendocino) es el más avanzado y se espera que sea el primer proyecto de producción de cobre concentrado de la provincia. Si obtiene la aprobación ambiental y legislativa final, podría dar inicio a la etapa de explotación.
Cerro Amarillo y Las Choicas son otros proyectos cupríferos importantes que están avanzando en fases de exploración y factibilidad.
La provincia tiene más de 100 proyectos de exploración minera en carpeta. Los proyectos principales podrían generar una producción anual de miles de millones de dólares y miles de puestos de trabajo directos e indirectos, diversificando radicalmente la matriz productiva de Mendoza.
El potasio de Malargüe
El potasio es un mineral estratégico para la seguridad alimentaria (fertilizantes), y Mendoza cuenta con un yacimiento de clase mundial.
Potasio Río Colorado (PRC), ubicado en Malargüe, es un yacimiento de clase mundial que posee 400 millones de toneladas de cloruro de potasio certificadas, garantizando al menos 50 años de explotación.
Aunque su explotación se interrumpió en 2013, el gobierno provincial lo ha recuperado y está avanzando en una reactivación enfocada en una escala inicial para abastecer la demanda nacional y luego escalar con inversión internacional. Actualmente se está desarrollando una planta piloto de 60.000 toneladas, con el objetivo de atraer grandes inversiones para la producción industrial a gran escala.
El desafío principal es la enorme inversión en infraestructura (tren y ductos) necesaria para la exportación y la reingeniería del proyecto para su viabilidad en las condiciones actuales del mercado.
El karma del uranio
El uranio es crítico para la generación de energía nuclear. Mendoza tiene importantes reservas, aunque el proyecto principal está actualmente paralizado.
El yacimiento de Sierra Pintada (en 25 de Mayo) tiene reservas significativas (estimadas en 11 millones de toneladas con alta ley), que, según expertos, podrían abastecer la industria nuclear argentina durante cerca de 100 años.
El yacimiento no se encuentra operativo desde 1995, y su reactivación a gran escala implicaría resolver temas ambientales (cierre y remediación) y obtener la luz verde regulatoria. Si se reactiva, su potencial productivo es muy alto, orientado a la autosuficiencia energética nacional.
La extacción de litio demandará tiempo
El litio es el mineral estrella de la electromovilidad. Si bien Mendoza no forma parte del «Triángulo del Litio» tradicional (Salta, Jujuy, Catamarca), está explorando activamente un nuevo enfoque.
Mendoza está explorando proyectos como Don Luis y otras áreas en salinas con potencial de litio. Se está poniendo un gran énfasis en el uso de la tecnología de Extracción Directa de Litio (DLE), que utiliza menos agua y puede tener una menor huella ambiental, lo que podría permitirle ser un proveedor de litio de alta calidad.
Actualmente, los proyectos están en etapa de exploración activa y estudios de baja huella ambiental, no en producción masiva. El potencial es prometedor si las exploraciones son exitosas y la tecnología DLE resulta viable a escala comercial en la provincia.
Mendoza minera: aval político sin consenso social
El plan minero de Mendoza, impulsado por la ministra Jimena Latorre en los mercados de capitales y en los fotos mineros para asegurar financiamiento y posicionar a la provincia como un «hub financiero minero» regional, se enfrenta a una fuerte resistencia social interna.
Mientras el gobierno de Cornejo asegura el aval institucional (legislativo), junto al del establishment provincial, al proyecto San Jorge, la calle mantiene un potencial de disrupción significativo, lo que llevó a reforzar la seguridad en la Legislatura de cara a la aprobación del primer proyecto extractivo. El conflicto se mantiene abierto, con el consenso social como el principal desafío para materializar el potencial de Mendoza en la minería de minerales críticos





