El municipio de San Isidro ha puesto en marcha un ambicioso plan de modernización en materia de seguridad ciudadana bajo la conducción del intendente Ramón Lanús. El objetivo: duplicar la cantidad de cámaras de videovigilancia e incorporar inteligencia artificial para reforzar la prevención y el monitoreo urbano.

Según lo informado, se inició la instalación de unas 2.100 cámaras de última generación que, sumadas al sistema ya existente, elevarán el total a 2.646 dispositivos distribuidos en todo el distrito, con un promedio de nueve cámaras por cada 1.000 habitantes.
La iniciativa contempla equipos con visión 4 K, sensores nocturnos, lectores de matrícula y tecnología multisensor que permite captar imágenes más amplias y de mayor definición.
En el barrio de Beccar, por ejemplo, se pasó de contar con apenas 18 cámaras antiguas a 126 unidades nuevas equipadas con IA, lo que representa un salto significativo en cobertura tecnológica y operativa.
Las zonas priorizadas para esta renovación incluyen barrios vulnerables como La Cava, Uruguay y Sauce, además de accesos estratégicos al municipio y ejes viales de alta circulación.
Lanús supervisó personalmente los trabajos de instalación, destacó la inversión récord que se está realizando y remarcó que “la seguridad es nuestra prioridad” y que la gestión local asume “con hechos concretos” su responsabilidad para que los vecinos vivan más tranquilos y seguros.
Además, se lleva adelante el despliegue de 250 km de nueva fibra óptica para garantizar que el sistema de cámaras funcione con eficacia en aquellas áreas que carecían de conectividad y cobertura adecuada.
Este plan de videovigilancia con inteligencia artificial se enmarca dentro de una estrategia más amplia del municipio: renovar los equipos obsoletos, cubrir zonas que no contaban con cámaras, potenciar la respuesta de la patrulla municipal y asistir a la justicia con evidencias confiables para el esclarecimiento de delitos.
Con este avance, la gestión de Ramón Lanús deja en claro su apuesta por dotar a San Isidro de una infraestructura de seguridad tecnológica más moderna, ampliando las herramientas para prevención, monitoreo y disuasión del delito, con un enfoque centrado en la protección de los ciudadanos y en la mejora de la calidad de vida en el distrito.