El jefe comunal enumeró obras básicas que ya tienen financiamiento y fecha de inicio. “gracias a Dios nos han salido un par de obras de conexiones de gas. Córdoñez Cuneta que ya firmamos el convenio, que ya en dentro de muy poquito ya empiezan a trabajar”, dijo. También informó la reactivación de trabajos pendientes en el cementerio local.
Aranda vinculó esas tareas con la vida cotidiana durante el invierno. “al menos para que el otro invierno el plan calor sea menos para repartir”, sostuvo, aludiendo a la necesidad de ampliar redes y reducir la asistencia directa de combustible en los meses fríos.
El intendente situó el debate productivo en un marco regional y mencionó su visita reciente a Río Negro. Contó que observó el avance de un yacimiento cercano y el impacto en puestos de trabajo en localidades vecinas. En paralelo, puso foco en el proyecto Mina Ángela y en los pasos administrativos en curso. “se hizo un informe de pató ambiental que ya está en el Ministerio”, indicó.
Sobre la historia y el método de explotación, aportó definiciones precisas. “Mina Angela… oro… siempre por galería y sin uso de Cianuro”, remarcó, y expresó la expectativa social que despierta la posible reactivación. “mucho, mucho, mucho”, respondió cuando se le consultó por el nivel de esperanza de la comunidad.
Aranda describió con crudeza la situación laboral y la salida de jóvenes. “el pueblo tiene una necesidad de trabajo terrible. Hoy por hoy estamos viviendo de la administración pública”, afirmó. También mencionó la llegada constante de currículums desde otras zonas de la provincia en busca de oportunidades.
El intendente reclamó decisiones con participación local y dejó un pedido concreto. “Ojalá que Dios quiera que las audiencias públicas sean hechas allá… nosotros somos los que vamos a estar allá, nosotros somos los que vamos a trabajar allá”, dijo, en referencia a los procesos participativos que evalúan proyectos mineros y de infraestructura en la Meseta