Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), expuso ante periodistas una radiografía cruda del presente del sector minero en Argentina. Su análisis giró en torno a un eje común: sin un marco normativo claro, reglas estables y coordinación entre Nación y provincias, las inversiones continuarán postergadas.
“La minería argentina tiene potencial, pero seguimos sin condiciones básicas para que se convierta en realidad”, advirtió.
Cacciola señaló que, si bien hay interés inversor, “la falta de definiciones políticas y la ambigüedad de ciertas leyes” paralizan los proyectos. “Los inversores quieren saber si el gobierno tiene capacidad real para hacer las reformas que prometió”, remarcó, en un contexto de precios internacionales en baja y elecciones nacionales próximas.
“La ansiedad es alta, pero también la prudencia. Nadie tomará decisiones clave antes del recambio político”, dijo.
Uno de los puntos centrales de su presentación fue el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al que definió como “una oportunidad importante para equilibrar la carga tributaria, mejorar el acceso a divisas y brindar seguridad jurídica”. Aun así, enfatizó que el régimen debe ir acompañado de políticas más amplias.
“Hay más de 21.000 millones de dólares en juego. La gente quiere saber qué beneficios traerá esto a las comunidades y al país. El sector no rechaza los impuestos, pero hoy el esquema es asfixiante”, subrayó.
Uno de los principales obstáculos legales identificados por Cacciola es la actual Ley de Glaciares, a la que calificó de “confusa y paralizante”. Señaló tres caminos posibles para su modificación: reglamentación vía DNU, una nueva ley, o un acuerdo institucional entre Nación y provincias con aval de la Corte Suprema.
“No se trata de dejar de proteger los glaciares, sino de dar certeza sobre qué se protege y cómo. Las provincias deben tener mayor autonomía en la gestión de sus recursos”, explicó.
También expresó preocupación por proyectos de ley como el de Humedales, que podría afectar la explotación de salares de litio si no se clarifica su alcance.
Cacciola hizo un repaso del mapa actual del sector:
- Seis proyectos de cobre en estado avanzado.
- Siete proyectos de litio en producción.
- Producción de oro en baja por problemas internos.
- Crecimiento del litio con un aumento del 238% desde 2018.
- Argentina como cuarto país de Latinoamérica en reservas de oro.
- Participación aún limitada de las rocas y minerales industriales.
“Tenemos una geología privilegiada, pero una producción pobre en relación al potencial. Las exportaciones récord se explican más por los precios que por el volumen”, afirmó.
El presidente de CAEM también insistió en la necesidad de generar valor en las comunidades cercanas a los yacimientos, priorizando proveedores locales y capacitación. Rechazó los esquemas de porcentajes fijos para empleo, abogando por la formación de trabajadores y técnicos argentinos.
Respecto al reparto de ingresos, cuestionó que el 62% de los recursos fiscales generados por la minería queden en manos de la Nación, y solo el 38% en las provincias productoras. “Así es difícil planificar obras de infraestructura o servicios básicos en las zonas mineras”, sostuvo.
Finalmente, Cacciola insistió en que el desarrollo minero dependerá de decisiones políticas firmes y consensuadas. “No podemos seguir postergando reformas. Si no hay seguridad jurídica y acuerdos institucionales claros, perderemos inversiones y desarrollo”, concluyó.
