La soberbia, la prepotencia, el fanatismo, la insensibilidad social, la crueldad, la sordera económica, la mentira

La soberbia, la prepotencia, el fanatismo, la insensibilidad social, la crueldad, la sordera económica, la mentira

Se sabía anticipadamente que el gobierno de Javier Milei perdería las elecciones locales en la provincia de Buenos Aires.

De modo que el resultado de este domingo, no fue sorpresa. ¿Las causas?. Múltiples. Que no son las virtudes de los ganadores sino la ideología y un conjunto de medidas económicas que le hicieron pagar el “dogma” del déficit fiscal a amplias franjas de la sociedad, mayormente, de la clase media para abajo.

Lo sucedido demuestra una vez más que a la Argentina no la reencauzarán los “iluminados” y mucho menos los que, aparte de creerse que lo son, practican la agresión permanente, peor que la de sus predecesores, a los que venían a sepultar.

*Soberbia: creerse los dueños de la verdad absoluta.

*Prepotencia: el insulto, el agravio y la descalificación a todo el que no se les arrodille.

*Fanatismo: uno de los males crónicos de los argentinos.

*La insensibilidad social: costos de las políticas gubernamentales hechos recaer sobre las espaldas de jubilados, trabajadores, desocupados (genuinos), una larga lista de “mansos”, hasta culminar con los discapacitados.

*Sordera económica: engreídos en sus recetas añejas (la inflación 0 y el Rodrigazo del peronismo de los 70) y Martínez de Hoz (también de los 70 de la dictadura) -pocos recuerdan o quieren recordarlos-; la década de los 90 con Menem y Cavallo; las dos décadas del kirchnerismo; … y ahora el mileismo. Por derecha o por izquierda, nada cambió, todos siguieron cavando el pozo de la decadencia.

Y la mentira de los que venían a combatir la “casta” -como cantaban las propaladoras oficialistas-, siendo ellos mismos la “casta disfrazada”.

Un apartado: la sordera económica incluyó al campo, el mayor contribuyente y expoliado sector, por todos los sistemas ensayados.

Por el embudo, solo había que hacer verter durante 12 horas de votación todo ese lodo por el embudo de las elecciones bonaerenses.

Se veía venir: el mileismo -lleno de militantes legendarios de la casta política, los poderosos empresarios acomodaticios de siempre, los arribistas y …. hasta kirchneristas-, llevaba directamente a este resultado, el de entregarnos, hoy, en la provincia de Buenos Aires, a los brazos de los “kucas”

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