
“No compran acá, compran todo afuera”, repiten con frecuencia comerciantes y pymes locales cuando se habla del vínculo con las empresas mineras que operan en Santa Cruz. La sensación de quedar al margen de un circuito económico que mueve millones de dólares genera frustración en muchos sectores del comercio local. Sin embargo, detrás de esa percepción también hay una realidad que no siempre se visibiliza: para ser proveedor minero no alcanza con tener un producto o servicio disponible. Las grandes operadoras exigen condiciones formales estrictas —habilitaciones, registros, cumplimiento fiscal y laboral— que muchas veces no están al día. Entender qué se necesita y cómo prepararse es el primer paso para que el reclamo de “compren local” tenga sustento y posibilidades reales de concretarse.
Convertirse en proveedor del sector minero en Santa Cruz no es un proceso improvisado. Requiere cumplir con una serie de requisitos técnicos, fiscales, administrativos y legales que las grandes operadoras exigen para garantizar trazabilidad, seguridad jurídica y calidad operativa. El marco normativo vigente en la provincia, sumado a estándares corporativos cada vez más exigentes, configura un escenario en el que muchas pymes locales aún enfrentan dificultades para ingresar o sostenerse dentro del circuito de contrataciones del sector.
Entre los requerimientos fundamentales para cualquier empresa, comercio o pyme que desee formar parte del ecosistema minero santacruceño, se destacan cuatro instancias clave: la habilitación municipal, la inscripción impositiva (ARCA y ASIP), el Registro Único Provincial de Actividades Económicas (RUPAE) y el Registro Fiscal de Actividades Mineras de AFIP. Estas condiciones son consideradas de base por las operadoras a la hora de evaluar a un proveedor local.
En diálogo con Extremo Minero, Norma Pross, referente de la Cámara de Comercio de Puerto Deseado y miembro activa de la Cámara de Proveedores Mineros de Santa Cruz (CAPROMISA), explicó: “Fundamental es tener la habilitación comercial. También estar inscripto en AFIP y en ASIP, porque son dos cosas que te piden sí o sí. Después en el RUPAE, que es muy importante porque es lo que valida que sos proveedor local. Si tenés empleados a cargo, también te exigen que tengas el formulario 931 del empleador pago. Todas esas cuestiones son básicas”.
El RUPAE, creado por el Ministerio de Producción, Comercio e Industria de Santa Cruz, es el padrón oficial que valida la radicación provincial de las empresas y su habilitación para operar en sectores estratégicos como minería, petróleo y energía. A través de este registro, las operadoras están obligadas a priorizar a los proveedores locales siempre que la cotización se encuentre dentro de un margen del 15% respecto al mejor precio ofertado. Además, deben acreditar que al menos el 50% de sus contrataciones corresponden a proveedores inscriptos en el RUPAE.
Para completar el proceso de formalización, también es necesario registrarse en el apartado de Actividades Mineras del Sistema Registral de AFIP. Esto permite operar dentro del circuito legal de contratación con compañías del rubro y es requisito indispensable para facturar servicios o productos a una empresa minera. En paralelo, el gobierno nacional impulsa el Registro Federal de Proveedores Mineros (RFPM), que aunque todavía se encuentra en desarrollo, funcionará como base de datos abierta para mejorar la vinculación entre oferentes y empresas del sector a nivel país.
A estos requerimientos administrativos se suman exigencias laborales y técnicas. Si la empresa tiene personal a cargo, debe demostrar cumplimiento con todas las obligaciones previsionales, contar con ART vigente, respetar convenios colectivos de trabajo, realizar exámenes médicos pre y post ocupacionales, y garantizar la provisión de Elementos de Protección Personal (EPP). Además, muchas operadoras solicitan certificados de antecedentes en contrataciones, habilitaciones específicas y capacidades técnicas comprobables para tareas sensibles, sobre todo en los rubros vinculados a mantenimiento, logística, construcción, seguridad industrial y servicios especializados.
El debate sobre el cumplimiento de la Ley de Compre Local (Ley Provincial 3.616) es recurrente dentro del sector. Mientras desde distintos sectores comunitarios se cuestiona que las mineras no compran localmente, representantes empresariales advierten que muchas veces las pymes o comercios no alcanzan los estándares requeridos. “Muchas veces no se trata de una negativa por parte de las operadoras, sino de una falta de cumplimiento de requisitos básicos por parte del oferente”, remarcan desde CAPROMISA.
En este sentido, el Gobierno de Santa Cruz, junto a las cámaras empresariales, impulsa mesas de trabajo para acompañar a las pymes en su adecuación. También se desarrollan talleres sobre contrataciones, capacitaciones en normativas de calidad y programas de sustitución de importaciones para ampliar el espectro de proveedores locales calificados.
A modo de resumen, para transformarse en proveedor del sector minero en Santa Cruz es imprescindible:
- Contar con habilitación comercial vigente.
- Estar inscripto en AFIP y ASIP.
- Registrarse en el RUPAE (Registro Único de Proveedores de Actividades Económicas).
- Inscribirse en el Registro Fiscal de Actividades Mineras en AFIP.
- Si se tiene personal, tener pago y presentado el formulario 931.
- Cumplir con toda la normativa laboral, sanitaria y de seguridad.
En un contexto de alta competencia y profesionalización, la posibilidad de acceder a contrataciones dentro del sector minero requiere planificación, formalización y capacidad técnica. No alcanza con ofrecer un producto o servicio: es necesario demostrar legalidad, calidad y cumplimiento sostenido. Solo así se pueden tender puentes reales entre el empresariado local y las operadoras mineras que desarrollan su actividad en la provincia.
Por: Extremo Minero