El objetivo es recuperar la estructura de la calzada y preparar el terreno para la posterior colocación de la carpeta asfáltica, especialmente entre los kilómetros 14,25 y 18,75, informaron desde el organismo vial.
El volumen de tránsito en este corredor es significativo: cerca de 7.500 vehículos por día, entre los cuales se incluyen transporte minero, camiones de carga y vehículos livianos. Esta dinámica lo convierte en un punto crítico no solo para la conectividad regional, sino también para la operatividad minera de los Valles Calchaquíes y la Puna salteña.
Además de las tareas estructurales, el plan contempla la construcción de 80 dársenas para paradas de colectivos, en coordinación con la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT). Estas dársenas están ubicadas en puntos estratégicos, definidos según datos de demanda y uso del transporte público.
En paralelo, los trabajos incluyen perfilado de caminos laterales, desmalezado, bacheo y limpieza de cunetas, banquinas y canales, lo que garantiza un mantenimiento integral de la traza y mejora tanto la seguridad vial como la experiencia del usuario.
Con este conjunto de obras, la RN 51 refuerza su rol como columna vertebral del desarrollo minero en la región, consolidando la conectividad logística hacia zonas de alta actividad extractiva y promoviendo un tránsito más seguro y eficiente.
Fuente: Salta Mining