«Estamos hablando de algo inédito en la provincia», afirmó Uldry en diálogo con el programa Sin Vueltas. La funcionaria explicó que este alivio es posible gracias al equilibrio fiscal sostenido por Salta en los últimos seis años, lo que permitió destinar 14 mil millones de pesos al plan de reducción impositiva.
Concretamente, el comercio pasará de tributar una alícuota del 5% al 4%; y los sectores hotelero y gastronómico, del 4,5% al 3,6%. Además, se anunció la prórroga de la exención impositiva para las agencias de viaje, que habían quedado fuera del beneficio tras la derogación de su registro nacional por parte del Gobierno Nacional.La reforma también alcanza al sector minero. Según detalló Uldry, se eliminaron 15 tasas retributivas para hacerlo más competitivo frente a provincias vecinas como Catamarca y Jujuy. En ese mismo sentido, se derogarán 29 tasas administrativas que se cobran en trámites cotidianos, como partidas del Registro Civil o fojas de expedientes, para simplificar el vínculo del ciudadano con el Estado.
El alivio fiscal también incluye beneficios para contribuyentes cumplidores, tanto del régimen general como del monotributo, y busca reducir la carga administrativa, eliminando la obligación de presentar declaraciones juradas mensuales para más de 70 mil pequeños contribuyentes.
Sobre posibles reformas tributarias nacionales, como el denominado “super IVA”, Uldry fue contundente: “No podemos competir con provincias como Buenos Aires o Santa Fe. Si hablamos de una distribución, tiene que ser equitativa”.
Mientras tanto, desde la provincia esperan definiciones formales sobre otros anuncios del Gobierno Nacional, como el plan para blanquear ahorros. Por ahora, Salta se enfoca en consolidar un modelo de gestión que combina orden fiscal y alivio tributario, apostando a sostener la actividad económica y atraer inversiones