Fundada en 1943, la Fundación Vivencias Argentinas cuenta con más de 80 años de trayectoria dedicada al estudio del territorio de Malargüe. Sus antecedentes en investigaciones geológicas, acompañamiento a proyectos como el Parque Volcánico Payunia y propuestas de desarrollo sustentable para la región, respaldan la seriedad de su intervención en este debate estratégico.
En mayo de 2024, la Fundación ya había presentado una propuesta para destinar 1.023 millones de dólares provenientes del proyecto Portezuelo del Viento al desarrollo integral de Malargüe. En ese contexto, propusieron relanzar la actividad minera bajo criterios estrictos, los mismos que hoy reiteran en esta presentación.
Entre las condiciones señaladas, se exige como punto de partida la licencia social de las comunidades, condición básica para legitimar cualquier emprendimiento. También se exige el resguardo total de los recursos hídricos y naturales, en especial de las zonas protegidas por la Ley de Glaciares, así como de nacientes de ríos, vegas y humedales de gran fragilidad.
Otra de las propuestas clave es la creación de una Autoridad Minero-Ambiental específica para el departamento de Malargüe, con competencias técnicas y territoriales que garanticen una fiscalización adecuada. A esto se suma la necesidad de proteger la cultura de la trashumancia y las expresiones artesanales locales, verdaderas identidades vivas del sur mendocino.
Finalmente, la Fundación plantea que la minería no debe ser considerada la única vía de desarrollo. Debe formar parte de un modelo armónico, que contemple también el turismo científico y convencional, la investigación y la conectividad territorial, mediante una política de transporte que permita integrar todas las regiones del departamento.
La Fundación Vivencias Argentinas concluye su escrito otorgando su consentimiento al desarrollo minero en Malargüe, pero de manera condicional y enfática, subordinada a la plena observancia de las pautas establecidas. La propuesta se enmarca en una visión estratégica, ambiental y culturalmente respetuosa, que busca equilibrar progreso y sustentabilidad para el futuro de Malargüe