En la última sesión extraordinaria, el bloque Justicialista, que inicialmente votó el binomio Hensel-Chanampa, sencillamente se abstuvo. Lo mismo hicieron el bloque giojista San Juan Vuelve y los departamentales Mejor Nosotros de Ullum y Crecer de San Martín. Así, Velasco fue nombrado con 18 votos a favor, uno negativo de los libertarios y 16 abstenciones. El orreguismo consiguió el apoyo de un aliado histórico de Uñac, el diputado provincial Luis Rueda, exsubsecretario de Unidad de Gobernación.
Desde el principio, al presidente del Partido Bloquista no le había gustado que Chanampa fuese pegado en Hensel en la votación, bajo el razonamiento de que su bloque estaba en lo correcto por ser segunda minoría indiscutida. De hecho, hicieron presentaciones diferentes. El justicialismo envió una carta notarial sin la firma de Rueda. Luego el partido de la estrella envió una intimación por su lado. Incluso, llevó el caso al Quinto Juzgado Civil, que falló en contra, y más tarde apeló la decisión y llevó el caso a la Cámara Civil. Obviamente, ahora cayó en abstracto.
Para Orrego, también, nunca fue un problema el bloquismo, sino el proceso de votación legislativa, que calificó como irregular. Así lo manifestó hoy el jefe de bloque de Juntos por el Cambio, Juan de la Cruz Córdoba: «El Ejecutivo correctamente no convalidó un proceso nulo, viciado absolutamente. Por otro lado, no es posible que cada uno de nosotros pretenda que la ley se aplica cuando nos conviene y que no se aplica cuando no nos conviene».
Ahora sólo resta que Orrego firme estas designaciones, lo que es fundamental ya que el funcionamiento del IPEEM había quedado suspendido hasta que se normalizara la conducción. Un resumen de las idas y vueltas en este conflicto político lo dio el presidente nato de la Cámara, Fabián Martín. Para el vicegobernador este es un «punto de inflexión» en los debates legislativos. Justamente porque hubo un acuerdo con el peronismo. De ahora en más, dijo Martín en conferencia de prensa, «ya no es una cuestión de nombres y lugares» y hay más «ánimo de construir consensos»