La seguridad energética se volvió un elemento vital para los países. El gas puede convertir a Argentina en un jugador de peso en el mundo.
“Si tomamos la demanda de Argentina en los próximos 20 años, tenemos 6 veces esa cantidad de recursos. Tenemos suficiente para desarrollar el ambiente local, para desarrollar el ambiente regional y para exportar y participar en lo que es la seguridad energética mundial”, subrayó Juan Martín Bulgheroni, vicepresidente de Planificación y Estrategia dentro de Operaciones Upstream de Pan American Energy (PAE).
En el marco del evento AmCham Summit 2024: Una Argentina viable, el directivo ponderó las inversiones en infraestructura que le permitirá al país tener una posición netamente favorable. “Esas inversiones también se extienden hacia los países vecinos, entonces vamos a poder integrarnos regionalmente. Claramente falta invertir en gas licuado, en instalaciones que nos permitan ya en un tiempo no tan inmediato participar de ese juego internacional”, evaluó.
El mercado de gas natural licuado es una liga mayor donde son muy pocos los países que exportan GNL debido al gran nivel de inversión que requieren cada uno de los proyectos. Argentina está en una etapa muy incipiente, pero las proyecciones son auspiciosas.
“Yo soy bastante optimista, nosotros estamos empujando proyectos para que la industria logre avanzar. Para tener una idea, un proyecto de 15 millones de toneladas al año representa 62 millones de metros cúbicos día de gas. Eso equivale a un poquito menos que la mitad de lo que produce la Argentina hoy en promedio. Así que prácticamente sería un 50% de crecimiento de la producción argentina”, describió Bulgheroni.
“Son proyectos muy importantes y generarían oportunidades muy grandes para las cuencas donde hay gas, como Palermo Aike o el proyecto Fénix, que representa el offshore”, afirmó el directivo de PAE.
