Jujuy afianza su perfil minero en el país con mayores inversiones

Este sector productivo impulsa inversiones millonarias y empleo formal, pero advierte por costos y reforma laboral.

LILIANA ALFARO

Jujuy viene consolidándose con la producción de litio en Argentina y proyecta nuevas inversiones millonarias a partir del Rigi, aunque la minería ya representa el 80% de sus exportaciones y se posiciona como un motor clave del empleo formal jujeño. Lo destacó el presidente de la Cámara Minera de Jujuy, Arturo Pfister, quien se refirió también al impacto del aumento de combustibles y cuestionó los efectos de la reforma laboral en los costos empresariales.

«Jujuy en minería es una realidad. A diferencia de otras provincias donde hay una gran expectativa, aquí es un hecho concreto. Hoy tenemos dos grandes proyectos de litio: somos el mayor productor de litio de la Argentina con Sales de Jujuy y Exar», expresó Arturo Pfister.

En relación con el potencial de crecimiento de la actividad minera, y considerando que la provincia ya produce litio y gestiona financiamiento a través del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (Rigi), Pfister explicó que el Gobierno de Jujuy apoyó su sanción.

«Es un régimen de estabilidad fiscal para proyectos mineros. Son inversiones muy grandes y de largo plazo, por lo que se necesita seguridad jurídica. Por eso se impulsan estos incentivos. Jujuy tiene presentados dos Rigi, uno de Exar y otro de Solaroz de NGR, presentado la semana pasada, con lo cual la provincia está ingresando a este sistema de grandes inversiones», detalló.

Sostuvo que se trata de proyectos superiores a los 200 millones de dólares y estimó que ambos rondarían los 1.200 millones de dólares en inversiones proyectadas para Jujuy, lo que consideró muy positivo para la provincia.

Además, se refirió a la situación actual de la minería en la provincia y destacó que el 80% de las exportaciones de Jujuy provienen del sector, en particular del litio y la plata de Pirquitas. En ese sentido, ratificó que la apuesta es sostener los proyectos actuales y atraer nuevos.

Por otro lado, valoró como muy positiva la creación del Ministerio de Minería, al considerar que otorgarle rango ministerial implica no solo darle la importancia que merece la actividad, sino también mejorar la interlocución: «No es lo mismo sentarse con un ministro que con un director o secretario», afirmó.

Recordó de hecho también su participación en la convención minera Pdac, en Toronto (Canadá), uno de los principales encuentros del sector a nivel mundial, donde se concretan negocios y se presentan proyectos. Allí, sostuvo, la provincia mostró con acierto su gran potencial minero a través del ministro.

Pfister destacó que gran parte de la actividad minera corresponde a la etapa de exploración. «Se dice que de 100 proyectos de exploración, solo uno llega a explotación. Por eso necesitamos mucha exploración. Jujuy es una provincia con recursos minerales,hay que descubrirlos y también evaluar su viabilidad económica. Desde la Cámara Minera vamos a acompañar al Gobierno provincial en ese camino», afirmó el referente.

En relación al impacto laboral de la minería de la provincia, mencionó un estudio realizado junto con la Unión Industrial de Jujuy en 2025, encargado a la Universidad Nacional de Jujuy sobre indicadores del sector y el derrame de la actividad industrial. «A pesar de la caída que se está sintiendo en el país, con cierre de empresas y dificultades en industrias como la azucarera, la minería permitió estabilizar la situación y mejorar los indicadores. Contribuye al trabajo genuino y formal», detalló.

Estimó que actualmente el empleo minero directo en la provincia ronda las 3.000 personas y que, de manera indirecta, se suman otras 6.000, alcanzando unas 9.000 personas empleadas en blanco. «Todo el movimiento minero, directo o indirecto, es formal, y eso es clave en un contexto donde el trabajo informal supera al registrado», afirmó.

En cuanto a las comunidades de influencia explicó que en la Puna, donde se ubican la mayoría de los proyectos mineros, los dueños de la superficie son las comunidades originarias, en el marco de la normativa posterior a la reforma constitucional de 1994. «Hoy se puede producir porque se les dio la relevancia que corresponde», sostuvo.

Como ejemplo, indicó que en Exar el 30% de los trabajadores pertenece a comunidades aborígenes y que también existen proveedores provenientes de esos sectores. «Se suele decir que la minería solo deja el 3% de regalías, pero no es así. Más del 60% de los costos de una empresa minera queda en la provincia, principalmente en salarios, y más del 80% de los empleados son jujeños», destacó.

En materia de proveedores, señaló que la mayoría son locales y que existe un trabajo articulado para fortalecer su desarrollo.

Respecto de los costos, reconoció que el encarecimiento del combustible producto del conflicto bélico de oriente, impacta directamente en la actividad, al igual que la importación de insumos específicos. «Antes traer materiales desde Asia demoraba entre 15 y 30 días; hoy los tiempos se han extendido por el contexto internacional», explicó.

En cuanto a la energía, afirmó que el sector no presenta problemas de abastecimiento gracias a recursos como Vaca Muerta y el desarrollo de parques solares. No obstante, advirtió que en Jujuy los costos de gas y electricidad son más elevados que en el centro del país, por lo que continúan reclamando más equidad desde Unión Industrial.

Pendientes en lo fiscal

A casi dos años del nuevo gobierno nacional, Arturo Pfister, presidente de la Cámara Minera de Jujuy y gerente de Legales y Relaciones Institucionales de Minera Exar y consultado sobre el impacto del cambio de políticas y consideró que uno de los aspectos más positivos fue la sanción del Rigi, ya que permitió atraer inversiones importantes, muchas de ellas vinculadas a la minería. Sin embargo, destacó que aún quedan pendientes en materia fiscal. “Falta todavía, en materia fiscal, hay algunas promesas que todavía no están cumplidas, de bajar esto de impuestos no solo para la minería sino para toda la actividad industrial”.

Además, cuestionó el impacto de la reforma laboral. “Se planteó como una herramienta para reducir la litigiosidad, pero ocurrió lo contrario. Las indemnizaciones, con el nuevo esquema de actualización, son muy elevadas”, afirmó.Como ejemplo, sostuvo que juicios que antes podían rondar los 20 millones de pesos hoy alcanzan entre 150 y 160 millones. “Eso puede llevar al cierre de pequeñas empresas. Una firma con 10 trabajadores difícilmente pueda afrontar esos montos”, advirtió. Además, consideró necesario avanzar en medidas que promuevan el empleo formal.

“No podemos depender solo del Estado. Hay que generar más trabajo en el sector privado. La minería, en ese sentido, es una actividad formal que aporta al desarrollo”, concluyó

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