Un pilar central del programa económico del Gobierno Nacional ha sido el ajuste del gasto público con el objetivo de alcanzar y mantener el superávit fiscal.
En este escenario, las provincias argentinas han experimentado una contracción drástica en el flujo de recursos provenientes de la Nación.
Según un reciente informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), la disminución acumulada de las transferencias nacionales (tanto automáticas como no automáticas) alcanzó el equivalente a USD 17.735 millones durante los últimos 26 meses.
Ahora bien, en el caso específico de Catamarca, la disminución acumulada de las transferencias nacionales, es decir, tanto los envíos automáticos como los no automáticos, alcanzó el equivalente a 327 millones de dólares.
En cuanto a la pérdida de dólares por cada habitante, La Rioja encabezó con una caída de USD 1.742, seguida por Tierra del Fuego con USD 954, Formosa con 875 dólares y Catamarca con una pérdida de USD 743 por habitante.
El estudio, elaborado por el economista Nadin Argañaraz, detalla cómo impactó en cada una de las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) la reducción del gasto del Gobierno Nacional.
El análisis se enfoca en la diferencia mensual acumulada entre el promedio mensual de 2023 y cada mes del periodo comprendido entre enero de 2024 y febrero de 2026.
Al analizar el conjunto de las transferencias, el dato global es contundente: el ajuste total sobre las jurisdicciones subnacionales sumó USD 17.735 millones. Sin embargo, la naturaleza de este ajuste presenta matices importantes según el tipo de transferencia.
Por un lado, las 23 provincias (excluyendo a CABA) sufrieron una reducción acumulada de $36 billones en moneda constante de febrero de 2026. De este total, el 57% se explica por la caída de las transferencias no automáticas, mientras que el 43% restante corresponde a la baja en las transferencias automáticas.
Las transferencias no automáticas, que dependen de decisiones políticas y partidas presupuestarias específicas fuera de la ley de coparticipación, fueron las que sufrieron el recorte más profundo en términos de gestión directa del Ejecutivo. Para el conjunto de las 23 provincias, la pérdida acumulada en este rubro fue de $20,5 billones (a valores de febrero 2026).
En términos absolutos, la provincia que soportó el mayor peso del recorte fue Buenos Aires, con una baja de $10.561.298 millones.
Le siguieron Santa Fe, con una pérdida de $1.054.089 millones, y La Rioja, con $938.113 millones. Catamarca acumuló una caída de $299.287 millones (en pesos constantes de febrero 2026), lo que equivale a un impacto per cápita de $679.421.
Las transferencias automáticas (coparticipación neta, leyes especiales y compensaciones) no dependen de una decisión discrecional inmediata del Gobierno, sino de la evolución de la recaudación tributaria nacional, principalmente de IVA y Ganancias.
En este apartado, todas las jurisdicciones sin excepción registraron pérdidas. Catamarca registró una pérdida acumulada de $409.380 millones, reflejando una caída per cápita de $929.346.
Al traducir el impacto fiscal a moneda extranjera para dimensionar la magnitud del recorte en términos internacionales, el informe del Iaraf revela que el bache financiero total para las jurisdicciones rozó los USD 18.000 millones.
Esta cifra surge de la diferencia acumulada entre enero de 2024 y febrero de 2026 respecto al promedio mensual registrado durante el año 2023.
Buenos Aires lideró el ranking de pérdidas en términos absolutos, mientras que Catamarca se ubica en el puesto número 15 dentro del ranking