REALICÓ | Las regalías son una compensación económica que las empresas petroleras pagan a la provincia por la extracción de recursos no renovables (gas y petróleo), y que luego se coparticipan a los municipios por la Ley 2691. Según los concejales, se trata de un ingreso «extraordinario» que debería volcarse a proyectos de crecimiento para la localidad.
¿Obras o gastos corrientes? La polémica por la disponibilidad
Uno de los puntos más críticos de la entrevista con Infotec 4.0 fue la libre disponibilidad de estos fondos. Rivas explicó que, debido a la mayoría oficialista en el cuerpo, se aprobó que el Ejecutivo pueda utilizar el 100% de ese dinero para gastos corrientes, como sueldos o funcionamiento diario, en lugar de afectarlo a inversiones de capital.
«El primer año les dimos el voto de confianza porque la situación era complicada. Pero para el segundo y tercer año propusimos que al menos el 70% se destine a obras y solo el 30% a gastos corrientes; sin embargo, el oficialismo lo desaprobó siempre», detalló la concejal. Para dimensionar el monto, Grosso comparó: «Son 200 millones anuales; es una cifra similar a la del crédito provincial para renovar el parque automotor. Es mucha plata».
Falta de detalle en los balances y demoras en las respuestas
Si bien los ingresos figuran en los balances mensuales, los ediles denuncian que no existe un desglose que permita saber en qué se gastó efectivamente ese dinero. «Aparece lo que ingresa, pero no el detalle de si se usó para fomentar un microemprendimiento o si una obra se finalizó con esos recursos específicos», señalaron.
Además, expresaron su preocupación por la falta de cumplimiento del Ejecutivo ante los mecanismos de control. Según la ley, el municipio tiene 120 días para responder a los pedidos de informe, pero los concejales advirtieron que muchos requerimientos del 2025 quedaron sin respuesta o fueron contestados de manera incompleta. «A veces nos dicen ‘búsquenlo en los balances’, como respuesta evasiva», lamentaron.
Con este nuevo pedido, la oposición busca que la ciudadanía de Realicó conozca con precisión si esos 200 millones de pesos se tradujeron en mejoras estructurales para el pueblo o si se diluyeron en el conjunto del presupuesto municipal