Del precio total por litro, más del 32 por ciento lo componen impuestos nacionales. La Intendencia sostiene que con solo un mes de recaudación se podría refaccionar cinco veces el Monumento a la Bandera
Por Lucas Ameriso La Capital
Tablero nuevo en las estaciones de servicio. El Ejecutivo rosarino quiere señalizar el componente tributario por cada litro de combustible, que en su mayoría se lleva Nación y no vuelve a la ciudad.
Con la premisa de que los rosarinos tienen el derecho de conocer el desglose en el precio de los combustibles, y a qué nivel de gobierno corresponde el pago de cada tributo, un proyecto del intendente Pablo Javkin enviado al Concejo Municipal pide que cada una de las cien estaciones de servicio habilitadas en Rosario exhiban al público el valor neto del hidrocarburo, los impuestos nacionales, tasa vial y otros tributos. «Es el momento de poner los números sobre la mesa. Más del 32 por ciento del precio corresponde a lo que recauda Nación y el impuesto a los combustibles aumentó más del 301 por ciento en dos años. Nada de eso vuelve a Rosario. Para dimensionar estas cifras: con lo que recauda el gobierno nacional solo en un mes en la ciudad, podrían hacerse cinco veces la refacción del Monumento a la Bandera», afirmó el secretario de gobierno municipal Sebastián Chale.
El pasado 26 de marzo, el Palacio de los Leones envió el mensaje al Palacio Vasallo con su proyecto de ordenanza para que se establezca con carácter obligatorio en las cien estaciones de servicio que funcionan en la ciudad la exhibición en forma «clara y visible» del desglose de los precios de combustibles que se expenden, en un contexto de reiterados aumentos que se frenaron temporariamente unos 45 días.
¿Cómo funcionaría en las estaciones de servicio?
En definitiva, se trata de que usuarios y clientes puedan ver la composición porcentual en el precio de venta al público en el litro de nafta súper de los tributos trasladables a la hora de cargar el tanque.
De esta forma, cada uno de los clientes verá en una pantalla o visor el precio neto, impuestos nacionales, tasa vial municipal y otros tributos. De aprobarse, la iniciativa establece un plazo de adaptación de los comercios de 120 días, tras lo cual serían pasibles de sanciones establecidas en el Código de Convivencia.
La iniciativa se da en el medio de un debate político entre las bancas del Concejo, en el que libertarios y justicialistas critican y cuestionan la forma de distribución de la inversión presupuestaria del Ejecutivo. Por ello, desde el Palacio de los Leones insisten en que desde 2024 nada de lo recaudado por cada litro de nafta —tanto el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) como el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC)— vuelve a provincias o ciudades.
Impuestos, obras y servicios
«Suben los impuestos nacionales, pero no vuelven ni en obras ni en servicios», remarcan desde la Intendencia. En Rosario existen menos de cien lugares de despacho de combustible. Las que más presencia tienen son YPF y Shell, con unas 20 estaciones cada una, después se ubica Axion con una decena. Las llamadas estaciones blancas, que no están asociadas a una marca, están casi en extinción.
A su turno, el concejal oficialista Fabrizio Fiatti, presidente de la comisión de Gobierno, señaló que esta medida apunta a transparentar una discusión que muchas veces se presenta de manera parcial.
“De cada litro de nafta que paga un rosarino, casi el 32 % son impuestos nacionales. Más de $650 por litro se van a la Nación y no vuelven ni en obras ni en recursos a la ciudad”, detalló Fiatti.
La curva de los combustibles
El grueso de esa carga impositiva nacional está compuesto por el ICL. Ese tributo pasó de 26 pesos por litro en febrero de 2024 a 345,24 pesos en la actualidad, lo que representa un incremento del 1.226,92 por ciento razonan entre las bancas oficialistas. Esto significa que creció más de 12 veces su valor original, muy por encima de la inflación acumulada del período, que fue del 151 por ciento.
En ese marco, Fiatti insistió en la necesidad de discutir la coparticipación de este impuesto que recauda Nación en forma automática. «Se trata de un tributo que pagamos todos los argentinos al cargar combustible, pero cuyos recursos no regresan a las ciudades donde se generan. Por ley, ese impuesto debería retornar a las provincias tanto en subsidios al transporte como en infraestructura vial, pero en materia de transporte el gobierno nacional directamente se hizo a un lado, y en infraestructura vial, hay un grave deterioro de las rutas nacionales”, enfatizó el concejal.
Desde el oficialismo también señalaron que fue el propio intendente Pablo Javkin quien, junto a la red federal de intendentes, presentó un proyecto de ley en el Congreso de la Nación solicitando que lo recaudado por la Nación en concepto de impuesto a los combustibles sea coparticipado equitativamente en las provincias, y no se quede todo en el Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba). Este fue uno de los pasos previos al foro de jefes comunales que tuvo lugar la semana pasada en Paraná, en la que intendentes de diversas extracciones políticas firmaron un documento exigiendo una distribución equitativa de los recursos nacionales al interior del país.
La tasa vial en la nafta
Para defender la tasa vial municipal —se aplica en un 1 por ciento sobre el precio del combustible— Fiatti señaló que la misma no sólo representa un porcentaje mínimo en el precio final de cada litro de nafta, si no que además tiene una afectación específica: financiar obras de pavimentación y bacheo que «son visibles y concretas para los vecinos de la ciudad. Es plata que se traduce en obras».
El telón de fondo es una vez más, el desfinanciamiento del transporte por fuera del Amba. El dinero que anteriormente regresaba a las ciudades a través de subsidios nacionales al transporte, se recortó o disminuyó en otras administraciones, pero en la era Milei ya no existe. La histórica desigualdad en la distribución de subsidios entre el Amba y el interior alcanzó su techo con la desaparición de los subsidios, a punto tal que las paritarias con los choferes de UTA le meten presión al interior de la Argentina ante la imposibilidad de compensar aumentos salariales con más subsidios, como ocurre con los colectivos porteños. Desde la actual gestión presidencial el sistema de colectivos se sostiene con aportes provinciales y el Fondo Compensador del municipio que se alimenta del estacionamiento medido y otros rubros.
Es por ello que Fiatti concluyó: “Si queremos construir un país verdaderamente federal necesitamos un trato igualitario y reglas claras sobre cómo se distribuyen los recursos que generamos en el interior”