El Gobierno formalizó la adhesión al RIGI de la expansión del proyecto Fénix, que sumará capacidad productiva, empleo y exportaciones en uno de los polos clave del litio argentino.
Desde el punto de vista técnico, el plan de inversión incluye la construcción de nuevas instalaciones clave para el proceso productivo. Entre ellas, una planta de adsorción selectiva, una nueva planta de carbonato, perforación de pozos adicionales, infraestructura asociada y hasta una planta compresora de gas en Salta para asegurar el abastecimiento energético del proyecto. Todo esto permitirá no solo ampliar la producción, sino también mejorar la eficiencia operativa y la integración del complejo.
El ingreso al RIGI marca un hito en la estrategia oficial de atraer grandes inversiones en minería, energía e infraestructura. El régimen, creado por la Ley 27.742, busca otorgar previsibilidad, estabilidad fiscal y beneficios cambiarios a proyectos de gran escala, en un intento por posicionar a Argentina como destino competitivo frente a otros países productores.
La oficialización de esta inversión llega en un momento clave para el litio argentino, en medio de una creciente competencia global y con la necesidad de acelerar proyectos para no perder mercado. Con iniciativas como Fénix, el Gobierno apuesta a consolidar al país como uno de los principales jugadores del “triángulo del litio”, junto a Chile y Bolivia, y a captar una mayor porción de la demanda internacional impulsada por la electromovilidad y el almacenamiento de energía.
En definitiva, la ampliación de Fénix bajo el paraguas del RIGI no solo representa una inversión relevante en términos económicos, sino también un paso más en la construcción de un modelo exportador basado en recursos naturales estratégicos, con el litio como uno de sus pilares centrales
