Durante tres días consecutivos de votación (25, 26 y 27 de marzo), los afiliados tuvieron la oportunidad de expresar su preferencia por las dos listas que disputaban la conducción del gremio: “Unión Minera”, encabezada por Pablo Loto, y “Oro Andino”, liderada por el actual secretario general, Eduardo Gerónimo.
El escrutinio final, reveló una diferencia de apenas 20 votos entre ambas listas, lo que refleja la polarización y el alto grado de competencia vivido en estas elecciones. Según el informe oficial de la Junta Electoral, la lista “Unión Minera” logró un total de 331 votos, mientras que “Oro Andino” alcanzó 311 votos. Este ajustado resultado, que se conoció cerca de las 23:00, pone de manifiesto la incertidumbre que se vivió en el proceso.
El cambio en la conducción del gremio es significativo no solo por el margen estrecho de la victoria, sino por los factores políticos que rodearon la elección. La campaña de “Unión Minera” contó con el respaldo de la dirigencia nacional de AOMA (conducido porHéctor Laplace)quienes se involucraron activamente en el proceso, buscando la salida de Gerónimo del gremio.
Esta intervención del gremio fue clave financieramente para buscar apoyo en San Antonio de los Cobres, lugar donde Loto no cosechaba buena imagen y cuya población incidía fuertemente en la elección.
Según fuentes del Sindicato, la tensión de Gerónimo y Laplace se debe a que el gremialista oriundo de la Puna Salteña, no hacía parte al esquema nacional del Sindicato de los acuerdos salariales al que arribaban con las mineras instaladas en la Provincia. Esta falta de coordinación era señalada como falta de orgánica.
En este marco, la victoria de Loto no solo implica un cambio de liderazgo, sino también un reordenamiento en las relaciones de poder dentro del gremio.
Además, Loto deberá lidiar con un problema local y es el reclamo de la comunidad puneña buscando mayor ingreso a las fuentes laborales que produce la minería salteña. Gerónimo al ser local de la zona, fue visto como un puente desde este punto.
El principal foco de conflicto es San Antonio de los Cobres, donde localmente resuenan los reclamos por la falta de empleo con emprendimientos financieros muy grandes dentro del mismo departamento. Desde las mineras acusan falta de formación, y el estado provincial se esfuerza en generar oportunidades de capacitación para poner en mayor competitividad a las comunidades