La expansión de Cerro Negro dejó contratos millonarios para firmas santacruceñas

La expansión de Cerro Negro dejó contratos millonarios para firmas santacruceñas
La minera Newmont adjudicó seis contratos a firmas santacruceñas y sostuvo más de 100 puestos de trabajo en una apuesta que busca mover empleo y proveedores.

La expansión de Cerro Negro empezó a mostrar un impacto concreto en Santa Cruz y esta vez la novedad no pasó solo por la producción minera. En los últimos dos meses, Newmont adjudicó licitaciones por más de 20 millones de dólares a empresas de la provincia. El movimiento dejó en primer plano una señal que en la economía local pesa cada vez más: cuánto del negocio logra quedarse en el territorio.

La decisión incluyó seis licitaciones que, según informó la compañía, quedaron en manos de firmas santacruceñas. Ese dato aparece como uno de los puntos más fuertes del anuncio porque vincula de manera directa la expansión del yacimiento con el entramado productivo local. No se trata solo de contratos cerrados, sino de actividad que baja a obras, servicios y puestos de trabajo en una provincia donde la minería ocupa un lugar central.

El efecto más inmediato se ve en el empleo. De acuerdo con los datos difundidos por la empresa, estas contrataciones permitieron sostener más de 100 puestos de trabajo en Santa Cruz, con incidencia especial en la zona de influencia del proyecto. En un contexto donde cada inversión relevante repercute sobre proveedores, contratistas y empleo asociado, el dato busca mostrar que la expansión del yacimiento no queda encerrada dentro del predio minero.

Las obras adjudicadas también permiten leer hacia dónde se orienta esta etapa del proyecto. Entre los trabajos aparecen tareas de movimiento de suelohormigones masivosinstalaciones eléctricas y la colocación de un tanque de combustible. Ese paquete revela que la empresa está reforzando áreas operativas sensibles para sostener la actividad y proyectar una mayor vida útil del yacimiento.

En ese esquema, el foco sobre las firmas locales no quedó planteado como una excepción, sino como una política que la compañía busca exhibir. El líder de Desempeño Social y ComunidadesSandro Sanchez, sostuvo: “Seguimos trabajando en priorizar prácticas de contratación justas y transparentes que permitan a los proveedores locales acceder equitativamente a oportunidades. Además, destinamos recursos para capacitación, mentoría y desarrollo de capacidades”. La definición intenta mostrar que la participación santacruceña no depende solo de una decisión comercial puntual, sino de una estrategia más amplia de fortalecimiento.

La apuesta por proveedores de la provincia también funciona como una señal hacia la economía regional. Cuando una operación de esta escala vuelca contratos a empresas cercanas, se activa una cadena que no termina en la obra adjudicada. Alrededor de esos trabajos aparecen compras, servicios, transporte, asistencia técnica y empleo indirecto, un circuito que puede ampliar el derrame económico mucho más allá del yacimiento.

En Santa Cruz, ese efecto no resulta menor porque Cerro Negro ya ocupa un lugar relevante dentro del mapa productivo. Newmont figura como la principal exportadora de oro del país y mueve entre 400 y 600 millones de dólares anuales en ventas al exterior. Esa escala vuelve más importante cualquier decisión vinculada con contratación local, ya que cada cambio en su política de compras repercute sobre un entramado amplio de actores

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