El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, volvió a impulsar el debate por la reforma constitucional y planteó cambios de fondo en el sistema político, entre ellos el fin de la reelección indefinida de los legisladores.
En diálogo con FM Origen, el mandatario fue contundente al señalar que uno de los principales objetivos de la reforma es terminar con los privilegios dentro de la política.
“Hay que terminar con la reelección indefinida de los legisladores”, afirmó.
Melella cuestionó que este punto no forme parte del debate público, a pesar de su impacto en el funcionamiento institucional. “Eso no se cuestiona. Que un legislador pueda ser elegido eternamente no se discute”, sostuvo.
Reforma para reducir el gasto político
El gobernador también vinculó la reforma con la necesidad de achicar el gasto estatal. En ese sentido, advirtió que, si no se modifica la Constitución, la provincia podría pasar de 15 a 19 legisladores.
“Eso significa más gasto político, más asesores y más estructura”, explicó.
Frente a ese escenario, planteó alternativas concretas: “La reforma te permite congelar en quince o incluso bajar el número de legisladores”.
Críticas a la dirigencia política
Durante la entrevista, Melella apuntó contra sectores que, según indicó, evitan discutir estos cambios por conveniencia.
“Algunos no quieren terminar con los privilegios de la política”, lanzó.
Además, cuestionó a dirigentes que llevan años ocupando cargos legislativos: “Hace 25 o 30 años que son legisladores y no quieren cambiar nada”.
Rechazo a la discusión centrada en la reelección
El mandatario negó que la reforma tenga como objetivo habilitar su continuidad en el poder y criticó ese enfoque.
“No tiene que ver con una reelección mía, eso es lo más fácil de instalar cuando no se quiere discutir en serio”, afirmó.
En contrapartida, sostuvo que desde su espacio político acompañan límites claros: “Que el gobernador tenga dos períodos y que no haya cargos vitalicios”.
Debate abierto y escenario electoral
Melella consideró que la discusión debe darse este año, más allá del contexto político o del resultado electoral.
“¿Cuál sería el problema? Es parte de la democracia”, señaló ante la posibilidad de que otros espacios ganen una eventual elección constituyente.
Por último, insistió en que la reforma constitucional es necesaria para modernizar el Estado y evitar que futuros gobiernos enfrenten las mismas dificultades estructurales