Gustavo Martínez es un economista español, reconocido como el Gurú del Oro, quien llegó a San Juan invitado por el proyecto Gualcamayo, donde realizó una visita.
Además de darle sustento a los proyectos del metal precioso, al generarse más ganancias, podrían crecer también el cobre y otros metales.
Mano a mano con el Gurú del Oro
DIARIO de Cuyo habló en exclusiva con el economista, quien explicó que según su visión el mundo transita otro ciclo alcista del oro, que recién se encuentra en su primera mitad y puede durar algunos años más. Según dijo, es un momento clave, porque incluso si se termina el periodo en alza habrá una correción que podría generar un retroceso en el precio, pero siempre dejando un valor ventajoso, en especial para las minas de oro sanjuaninas.
¿Cómo resumirías lo que está pasando con el precio del oro y cuáles son los factores que determinan este valor tan atípico?
El oro se encuentra en una tendencia alcista muy potente dentro de lo que denomino el «gran ciclo histórico del oro». Estamos en el tercer gran ciclo desde el fin del patrón oro en 1971; este comenzó en 2022 y apenas estamos recorriendo su primer cuarto. Los factores principales son la pérdida acelerada del poder adquisitivo de las monedas fiat (dólar, euro, pesos), la falta de confianza en los estados y sus emisiones, los déficits fiscales crónicos y la inflación tanto real como subyacente. Es una «tormenta perfecta» para buscar refugio en activos confiables.
¿Cuándo terminan estos ciclos alcistas y qué sucede después?
Un ciclo termina cuando el mundo entra en una etapa de responsabilidad política y fiscal, lo cual suele ser forzado por el propio mal funcionamiento del sistema. Históricamente, vimos el fin de un ciclo en 1980 cuando la Reserva Federal subió los tipos de interés al 20% para frenar la inflación, lo que devolvió la confianza a la moneda fiat y depreció el oro. También termina cuando el coste de oportunidad de tener oro es muy elevado, por ejemplo, cuando las bolsas caen tanto que otros activos se vuelven más atractivos. Actualmente, estamos lejos de ese escenario porque las bolsas están en máximos y no hay señales de responsabilidad política.
¿Cuánto más puede durar este momento alcista?
Es complicado, pero estimo que estamos apenas al 30% o 40% del recorrido del ciclo. No sería extraño ver la onza de oro en los 10.000 dólares en los próximos dos o tres años. La tendencia seguirá siendo alcista hasta que el sistema se rompa por los excesos de endeudamiento y el estatismo, obligando a un cambio estructural.
¿Qué papel juegan el resto de los países del mundo, en especial China? ¿Se está dando una desdolarización como dicen algunos analistas?
Gustavo: China, India y Turquía están comprando oro de forma masiva. Tras la invasión de Ucrania en 2022 y la expropiación de reservas rusas por parte de EE. UU., muchos bancos centrales dejaron de ver al dólar como un activo refugio seguro, ya que puede ser confiscado. Más que una desdolarización total, hay una desconfianza global hacia la moneda fiat. Es revelador que los propios creadores de dinero (bancos centrales) compren oro para protegerse de lo que ellos mismos emiten.
¿Qué pasos deberían dar provincias como San Juan, que producen oro, para aprovechar este ciclo?
Lo fundamental es el respeto por la propiedad privada y el apoyo al empresario para atraer inversiones extranjeras. Argentina tiene recursos naturales bestiales, pero necesita capital para explotarlos. San Juan tiene una ventaja porque ya cuenta con proyectos en marcha, tanto de pequeña como de gran escala, que impactan positivamente en la riqueza de la comunidad y sirven de ejemplo para otras provincias.
¿Podría una futura corrección del precio del oro afectar gravemente a las provincias mineras?
Las correcciones son normales por la volatilidad, pero la tendencia de fondo desde hace 50 años es que el oro sube mientras la moneda fiat cae. Con el oro por encima de los 3.500 dólares, las mineras ya cubren todos sus costes operativos y son muy rentables. Lo ideal para las provincias es hacer planificaciones basadas en un precio normalizado (por ejemplo, 3.000 dólares) y no en los extremos máximos o mínimos.
Además del oro, ¿qué otros minerales ves con gran potencial de crecimiento?
Gustavo: Aunque el oro no tiene rival como sustituto monetario, hay metales industriales con mucho potencial. El cobre es clave; su demanda se disparará por los coches eléctricos (que usan cuatro veces más cobre) y la inteligencia artificial, pudiendo llegar a los 10 dólares la libra. También veo mucho futuro en el litio, el aluminio y especialmente el uranio, debido a la creciente necesidad de energía nuclear para los proyectos globales