El CERAWeek reúne a la élite energética mundial en Texas bajo la sombra del conflicto en Medio Oriente. En este escenario de volatilidad, Chevron y Techint posicionaron a la Argentina como un polo de diversificación estratégico, en la antesala de una cumbre clave con líderes locales.
Houston, Estados Unidos. Enviado especial. Houston es el epicentro mundial del debate energético por estos días. El CERAWeek by S&P, organizado por S&P Global y comandado por el histórico consultor Daniel Yergin, oficia como el “Davos de la Energía” indiscutido. Los pasillos del hotel Hilton Américas congregan a los CEOs de las supermajors, ministros de la OPEP, banqueros y gigantes tecnológicos.
En este foro se define el destino del Capex mundial y se trazan las estrategias macro del sector. Para una formación geográficamente periférica como Vaca Muerta, lograr protagonismo en esta vidriera representa la diferencia entre el aislamiento y el acceso al financiamiento internacional de gran escala.
El tablero geopolítico y la urgencia de diversificar
La edición 2026 transcurre atravesada por el impacto de la crisis en Medio Oriente. Washington moviliza crudo de sus reservas estratégicas para contener los precios tras la escalada bélica con Irán. La seguridad del suministro global domina las negociaciones a puertas cerradas.
Durante su intervención matutina en el CERAWeek 2026, el secretario de Energía de los Estados Unidos, Chris Wright enfatizó que la seguridad energética de Estados Unidos es innegociable frente a la actual inestabilidad geopolítica en Medio Oriente.
En su diálogo con Daniel Yergin, defendió con firmeza que los combustibles fósiles, y muy especialmente el gas natural licuado (GNL), deben seguir siendo la columna vertebral de la estrategia nacional y global. Wright dejó claro que priorizar la producción de petróleo y gas es la única vía realista para garantizar la resiliencia de las cadenas de suministro, estabilizar los mercados aliados y asegurar la economía.

En este contexto de máxima tensión, Vaca Muerta captura la atención de los grandes operadores internacionales. La roca neuquina no salvará al mundo mañana, pero emerge como una herramienta de diversificación a largo plazo, necesaria para Occidente frente a la vulnerabilidad de las cadenas de suministro tradicionales.
Chevron y la ventana de oportunidad para el GNL
La concentración del mercado de Gas Natural Licuado (GNL) enciende alertas en la industria. Balaji Krishnamurthy, vicepresidente de Chevron, trazó un diagnóstico crudo durante su panel: “La demanda de LNG va a crecer fuerte por Asia. Hoy dos tercios del LNG vienen de USA, Qatar y Australia. Está demasiado concentrado, habría que diversificar hacia otras partes como por ejemplo a la Argentina”.
Esta visión corporativa complementa los dichos de Mike Wirth. El CEO global de Chevron aprovechó el atril principal para respaldar el clima de negocios local y destacó la “excelencia geológica” del shale neuquino. La cuenca aún debe resolver sus históricos cuellos de botella en el midstream, pero estas menciones en la cumbre texana validan la viabilidad técnica y comercial de la roca argentina.
El ejecutivo marcó un punto de inflexión definitivo con la actual administración nacional. “El problema histórico de Argentina ha estado sobre la superficie: el entorno de inversión. Ha habido rigideces laborales, restricciones a la importación de equipos y a la exportación de producción. Bajo el presidente Milei, esos obstáculos se están abordando de manera sistemática, y estamos viendo avances reales”.
La mirada de Techint
Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint, coincidió en la lectura de un mundo fragmentado. Para el ejecutivo, la competitividad de la industria ya no depende de manera exclusiva del precio del barril o del millón de BTU, sino de la solidez y confiabilidad de las cadenas de suministro.
Frente a las tensiones logísticas en rutas marítimas críticas, Rocca señaló que la Argentina ofrece una posición clara a largo plazo que justifica proyectos de crudo y GNL intensivos en capital. El país cuenta con los recursos bajo tierra. El verdadero desafío radica en consolidar una cadena robusta que permita exportar de manera constante, apalancada por la inteligencia artificial para maximizar el factor de recuperación en el upstream.

Rocca ponderó “la situación en Argentina para el petróleo y el gas, considerando la situación mundial, la fragmentación y el conflicto que podría estar afectando partes del sistema incluso a largo plazo”. “Creo que hay oportunidades para la producción de petróleo y también de GNL (Gas Natural Licuado) desde Argentina, y estamos llevando a cabo inversiones”.
“Necesitamos expandir nuestra capacidad para asegurar una cadena de suministro sólida y alternativas de producción para el sector energético, esto implica a veces duplicar la inversión en diferentes escenarios”, agregó el líder de Techint.
La cumbre de argentinos en Houston
Con este mar de fondo, la atención se traslada a la jornada mañana este martes con el evento “Vaca Muerta CEOs & The Strategic Outlook”, que reunirá a la cúpula corporativa y política de la energía argentina.
La apertura oficial convoca a Daniel González, Viceministro de Energía de la Nación, junto a los gobernadores Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro). Posteriormente, Horacio Marín, CEO de YPF, expondrá sobre la fase de expansión de la formación no convencional.
El bloque de infraestructura exportadora iniciará con Pablo Vera Pinto, cofundador de Vista Energy, enfocado en Vaca Muerta como nueva plataforma de exportación de crudo. Luego, Felipe Bayón (CEO de GeoPark) y Ricardo Markous (CEO de Tecpetrol) debatirán sobre el ramp-up de la producción.
Rodolfo Freyre, vicepresidente de Gas y Energía de Pan American Energy (PAE), pondrá el foco en Río Negro como nuevo hub de exportación de GNL, antes del panel final sobre el mercado regional a cargo de Javier Rielo (TotalEnergies) y Hugo Eurnekian (CGC). La jornada culminará con un cóctel de cierree.