Las calles más afectadas fueron la Teniente Ibañez, Gauna, Palermo y Gobelli, entre varias otras arterias, donde los vecinos tuvieron que luchar contra el agua con haragán en mano, para evitar el ingreso al interior de las viviendas. «Esto se repite año a año, no sé cuál será la solución definitiva, pero en tanto tiempo hicieron muy poco para evitarlo, mis nietos tuvieron que permanecer sobre la cama para no mojarse, perdí muchas cosas, cada vez que se aproxima una tormenta comienza nuestro sufrimiento» expresó Alejandra Bonillo, residente de la calle Alem.
Videos con las consecuencias de la tormenta se viralizaron en forma rápida por las redes sociales, donde cada familia expresó su bronca por la situación que estaban viviendo. Con la inversión en la construcción de un canal derivador, metros antes del ingreso a la terminal de colectivos, se esperaba que la cantidad de agua que fluye en forma de correntada por la ruta provincial 11, disminuyera en un 50%, sin embargo, el canal se vio desbordado, el agua pasó como si no hubiera nada, recorrió toda la parte posterior de la terminal, descargando parte de sus aguas sobre calle Alem.
En busca de una solución de fondo, se elaboraron en gestiones anteriores, proyectos para la instalación de un sistema de canalización que desvíe las aguas pluviales que descienden desde Campo Santo y El Bordo antes de que ingresen al municipio de Güemes. Los proyectos proponían un canal con una boca de entrada en el límite entre Campo Santo y El Bordo, llevando las aguas hacia el río Mojotoro. Estos proyectos, que requieren de una millonaria inversión, no encontraron apoyo en el gobierno nacional, quedando archivados