Rawson, el único municipio que aplica las fotomultas, defiende la implementación del sistema automatizado y asegura que la prioridad es salvar vidas. Hay multas de 360 mil pesos para quienes pasan en rojo.
Para la gestión municipal, el uso de cámaras no es una mera herramienta de control, sino una forma de dar respuesta a una demanda social de orden y seguridad en las calles.
Los resultados estadísticos obtenidos desde la puesta en marcha del sistema muestran un cambio de conducta en los conductores. Según los datos informados por Chirino, desde que el sistema empezó a aplicar sanciones de forma efectiva en junio del año pasado, se registró una disminución del 80% en la cantidad de infracciones. Esta cifra es especialmente significativa si se tiene en cuenta que, en las mediciones iniciales, algunos cruces llegaban a registrar hasta 100 faltas diarias. Actualmente, el número de multas efectivas cayó drásticamente a un rango de entre 100 y 150 mensuales en total, lo que demuestra que la presencia del control impacta en la conciencia de los conductores.
En cuanto a la tecnología empleada, el municipio incorporó dispositivos de alta calidad que permiten una fidelidad superior a la de años anteriores. El sistema realiza un seguimiento específico de los vehículos desde que se encuentran detrás de la línea peatonal y cuenta con un filtrado que determina con precisión técnica si se ha cometido la falta grave de pasar en rojo.
Sobre el funcionamiento técnico, Chirino destacó que «la cámara ya hace un filtrado también con todos los casos que se dan dentro de ese momento de cruce. Entonces, si la cámara también determinó que no pasó en el color que correspondía, ahí recién la cámara manda al proceso de multa. No hay tampoco una animosidad de que busquemos perjudicar al vecino, no se trata de eso. Lo que nosotros necesitamos es que sepan que en Rawson cuando se circula se tiene que circular con orden y es lo que fundamentalmente este sistema apunta». Además, el funcionario aclaró que todos los semáforos cumplen con los tres segundos reglamentarios de luz amarilla, descartando cualquier tipo de trampa en los tiempos de corte.
El aspecto legal y económico de las fotomultas es otro de los puntos centrales que el municipio buscó transparentar mediante ordenanza. El costo actual de la multa por pasar un semáforo en rojo supera los 360.000 pesos, aunque se ofrece un beneficio de pago voluntario con el 50% de descuento si el infractor acepta la falta de manera inmediata a través de medios digitales como billeteras virtuales. Chirino recalcó que el registro gráfico funciona como «prueba plena» ante la justicia de faltas, lo que redujo significativamente los descargos. De hecho, solo un porcentaje menor al 5% de los infractores asiste al juzgado para cuestionar la sanción, ya que la evidencia en video es irrefutable y llega directamente al teléfono o correo electrónico del ciudadano.
A pesar de que la ley nacional de tránsito no exige señalización específica adicional para sistemas automatizados, Rawson decidió señalizar las diez esquinas donde se encuentran operativos estos controles para evitar sospechas de fines meramente recaudatorios. Chirino enfatizó que la información está democratizada y disponible en el sitio web del municipio para que cualquier vecino pueda conocer las ubicaciones. El secretario defiende la firmeza del sistema al decir que «los que vienen a Rawson tienen que respetar las leyes de tránsito. A veces también poner foco en que está bueno tener un cartel y aquellos que son no cuidadosos con la ley y en una se cuidan y en otra no, no pasa el efecto. Son cosas que como estado no podemos dejar de hacer y buscar que mejore»
