A partir de esa propuesta inicial se fueron sumando distintos actores de la comunidad, técnicos y especialistas, con el objetivo de diseñar un proyecto que permita ordenar el crecimiento del valle del Río de las Vueltas de manera sustentable y planificada.
Uno de los cuestionamientos planteados por la concejal Romanelli se refiere a la supuesta falta de recursos para llevar adelante el proyecto. Precisamente por esa razón, el modelo de desarrollo de La Florida contempla un esquema de participación público-privada.
Es un hecho conocido que tanto el municipio como la provincia enfrentan serias limitaciones presupuestarias. La propia provincia de Santa Cruz ha reconocido un importante déficit fiscal que limita la capacidad de inversión pública. Pretender que el Estado financie por sí solo la urbanización de un nuevo pueblo sería simplemente desconocer la realidad financiera actual.
Por el contrario, el modelo propuesto busca movilizar inversión privada para realizar las obras de urbanización e infraestructura, mientras el Estado aporta la tierra y el marco normativo, asegurando que el desarrollo tenga objetivos sociales claros, como la generación de suelo urbano y viviendas para la comunidad.
En otras palabras: si el Estado no cuenta con los recursos suficientes, la participación del capital privado no es un problema, sino parte de la solución.

Resulta además llamativo que se critique la participación privada en el caso de La Florida cuando al mismo tiempo se promueven iniciativas de expansión territorial que también implican participación de actores privados, como ocurre con el proyecto vinculado a la estancia Canigó, donde un propietario privado también aportaría tierras y participaría del desarrollo resultante. En ambos casos se trata de esquemas de cooperación público-privada, habituales en proyectos de desarrollo urbano en todo el mundo.
Otro argumento planteado es la supuesta dificultad de traslado desde La Florida hacia El Chaltén. El proyecto se ubica aproximadamente a 12 kilómetros del pueblo, una distancia completamente razonable dentro de cualquier esquema moderno de expansión urbana. Más aún, durante la campaña electoral la propia concejal Romanelli propuso la creación de un nuevo pueblo a más de 40 kilómetros de El Chaltén, por lo que resulta difícil comprender por qué ahora se presenta como problemático un desarrollo ubicado a una distancia tres veces menor.
Pero más allá de estas aclaraciones, es importante destacar las ventajas concretas del proyecto La Florida.
En primer lugar, se trata de un área que no presenta conflictos jurisdiccionales, ya que se encuentra sobre tierras fiscales bajo jurisdicción provincial. Esto evita los complejos procesos administrativos y legales que se generarían en otras zonas donde intervienen propietarios privados o el sistema de Parques Nacionales.
En segundo lugar, el proyecto ofrece una solución financiera realista, ya que permite que la inversión inicial para la urbanización sea realizada por el sector privado, evitando una carga imposible de afrontar para el Estado en el contexto fiscal actual.
En tercer lugar, La Florida está concebida como un pueblo económica y ambientalmente sustentable, integrado al desarrollo turístico del valle del Río de las Vueltas. Su ubicación y su diseño permiten que la actividad económica esté vinculada al turismo de naturaleza, al comercio y a los servicios asociados, generando empleo y dinamismo económico local.
Esto marca una diferencia fundamental con otras propuestas de expansión urbana que tienden a generar pueblos dormitorio, desconectados de la dinámica económica del territorio.
El objetivo de La Florida no es crear un barrio periférico, sino un nuevo núcleo urbano integrado al desarrollo turístico y productivo del valle, capaz de generar actividad económica propia y al mismo tiempo contribuir a resolver la crisis habitacional existente.
El debate sobre el futuro de El Chaltén debe darse con responsabilidad y con una mirada estratégica sobre el territorio. Nuestro compromiso es seguir trabajando con propuestas concretas que permitan ordenar el crecimiento del valle, garantizar el acceso a la tierra y construir un desarrollo sostenible para las próximas décadas.
*Concejal Moreno Hueyo – Bloque Cambia Chaltén.
Imagen portada: generada con IA