El uranio fue protagonista de Argentina week. Jaguar Uranium Corp firmó con el Gobierno de Mendoza un acuerdo que busca expandir la exploración en Malargüe.
El convenio con el Gobierno de Mendoza
Hace pocos días, Jaguar Uranium firmó un acuerdo marco de colaboración con el Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza. El documento, suscripto por una subsidiaria de la empresa, establece un esquema formal de cooperación para el desarrollo de activos uraníferos en la provincia. No es un convenio exclusivo, pero sí estratégico: prevé asistencia técnica en estudios geológicos, ambientales, legales y financieros, además de capacitación y coordinación de prácticas sociales y comunitarias.
Huemul: del cobre al uranio en Malargüe
El anuncio se superpone con una realidad ya existente. Huemul, dentro del Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO I), cuenta con una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) aprobada en 2024 para exploración de cobre. Esa autorización respalda un programa exploratorio con encuadre técnico y ambiental específico para ese mineral.
Huemul presentó la ampliación de la línea de base ambiental, relevamientos de agua, aire, flora, fauna y patrimonio arqueológico, póliza de seguro ambiental y plan de contingencia ante incidentes. Todo ello configura un proceso administrativo activo. Lo que resta es consolidar esos requisitos para ejecutar plenamente el programa exploratorio autorizado.
Así, Huemul queda en una situación particular: con aval ambiental para cobre y en preparación formal para avanzar en uranio. Dos planos que conviven en el mismo territorio, reflejo de cómo la minería se adapta a las oportunidades del mercado.
Jaguar Uranium: perfil financiero y global
La apuesta de Jaguar no se limita a Mendoza. La empresa salió a la bolsa de Nueva York y en apenas dos días obtuvo 25 millones de dólares para financiar campañas de exploración en Argentina y Colombia. Con esos fondos, anunció un programa de dos años para explorar en Chubut y Mendoza, respaldado por “sólido conocimiento técnico histórico” y con la mira puesta en una eventual decisión de producción.
El contexto internacional acompaña. El regreso a operaciones de la central nuclear de Kashiwazaki-Kariwa, la más grande del mundo, en Japón, tras años de parálisis por el accidente de Fukushima, reavivó el interés global por el uranio. En ese escenario, Jaguar busca posicionarse en jurisdicciones con potencial geológico y marcos regulatorios definidos.
Argentina Week: el uranio en la agenda oficial
El movimiento de Jaguar se inscribe en un mapa más amplio. El gobierno de Javier Milei incluyó al sector nuclear en la agenda de “Argentina Week”, el evento organizado en Nueva York para mostrar oportunidades de inversión. Allí, el titular de la Secretaría de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Nápoli, encabezó un encuentro ante más de 50 inversores bajo el título “El sector nuclear argentino: una nueva etapa de desarrollo y proyección global”.
Los paneles abordaron desde recursos naturales y abastecimiento estratégico hasta el futuro de la generación nuclear. Participaron organismos como la Comisión Nacional de Energía Atómica y empresas como Corporación América, UrAmerica, Dioxitek, Conuar, IMPSA, INVAP y Nucleoeléctrica Argentina. El objetivo: mostrar el potencial argentino y atraer cooperación tecnológica e inversiones.
Según datos oficiales, hoy existen 21 proyectos de uranio activos en el país, cuatro más que en julio de 2025. La mayoría están en etapas tempranas, con fuerte presencia en la Patagonia. En Mendoza, además de Sierra Pintada en fase de pre-factibilidad, se sumaron Corcovo y Huemules en exploración inicial, este último bajo control de Jaguar Uranium
