De izquierda a derecha: el intendente de Angaco, José Castro; y los concejales Roberto Carlos López, Alberto Enrique De Los Ríos y Luis Alejandro Paredes.
Durante la audiencia hubo un contrapunto muy fuerte entre la fiscalía y la defensa de Castro y los concejales.
También se explayó en que la cuestión de la ordenanza no debió ser un hecho llevado al fuero penal sino al contencioso administrativo. E hizo recordar que el tribunal del juicio expresó que iba a resolver si aceptaba o no la propuesta de acuerdo el 20 de marzo. Por eso pidió la prejudicialidad del caso, es decir, que se espere la decisión de los jueces del debate. Además solicitó la declinación de competencia del juez. El abogado de los tres concejales, Lionel García se adhirió al pedido de su colega. En tanto Fiscalía se opuso, argumentando que sí se trata de una cuestión penal y que los procesos (contra Castro) son individuales y que se pueden llevar a cabo sin depender uno del otro.
La causa se originó a partir de una denuncia presentada por la fiscal de Cámara Gerarduzzi, quien consideró que el Ejecutivo municipal y el Concejo Deliberante impulsaron un acuerdo institucional para interferir en un proceso penal en curso. La investigación está a cargo del fiscal Nicolía y la ayudante fiscal Gemma Cabrera, de la UFI de Delitos Especiales.
La ordenanza que desató la investigación contra el intendente José Castro
El conflicto judicial comenzó cuando, antes de que se iniciara el juicio en su contra por presunta malversación de caudales públicos, Castro envió al Concejo Deliberante un proyecto de conciliación.
La propuesta planteaba donar 5 millones de pesos a Cáritas de Angaco como forma de reparación del supuesto daño, con el objetivo de lograr la suspensión del proceso penal.
La iniciativa fue tratada en una sesión extraordinaria y aprobada por mayoría simple con los votos positivos de los concejales oficialistas De los Ríos, Paredes y López. El edil Andrés Olivera votó en contra, mientras que Gloria Herrera se abstuvo.
Con esa votación, el acuerdo quedó plasmado en una ordenanza que luego fue presentada ante la Justicia por la defensa del intendente para intentar extinguir la acción penal y evitar el juicio.
La postura de la fiscalía
Desde el Ministerio Público Fiscal sostienen que la ordenanza podría constituir una maniobra institucional irregular.
Según la denuncia de Gerarduzzi, los delitos contra la administración pública no admiten este tipo de salidas alternativas, ya que el bien jurídico protegido es el correcto funcionamiento del Estado.
Además, se cuestiona la legalidad de la sesión extraordinaria en la que se aprobó la norma. De acuerdo con la fiscalía, este tipo de convocatorias deben realizarse por motivos urgentes o vinculados a obras públicas, y no para tratar cuestiones relacionadas con procesos judiciales.
Por esa razón, fuentes del caso sostienen que la ordenanza podría ser inconstitucional.
El origen de la causa contra Castro
El expediente principal que tiene al intendente como imputado se remonta a una denuncia presentada en 2019 por un exconcejal cercano a su espacio político.
En esa causa se lo acusa de haber utilizado maquinaria y personal municipal en un predio privado ubicado en el departamento Chimbas, lo que derivó en una imputación por presunta malversación de caudales públicos.
El juicio oral por ese caso estaba previsto para el 23 de febrero de 2026, ante un tribunal integrado por los jueces Juan Carlos Caballero Vidal, Víctor Muñoz Carpino y Miguel Dávila Saffe. Sin embargo, el debate fue suspendido hasta que se resuelva si el acuerdo aprobado por el Concejo Deliberante tiene validez jurídica.
El pasado 6 de marzo, tras escuchar a las partes, el tribunal decidió postergar la definición y fijó una nueva audiencia para el 20 de marzo, cuando se resolverá si el proceso continúa o si el acuerdo puede ser considerado válido.
Mientras tanto, la nueva denuncia abre otro frente judicial para el intendente de Angaco y para los concejales que respaldaron la controvertida ordenanza. Al igual que la primera causa, la resolución de la Justicia se hace esperar

