El ejecutado del 2025 arrojó un resultado financiero positivo de 51.600 millones de pesos. El gobierno duplicó la obra pública respecto al año anterior, pero no llegó a cumplir su meta.
El gobierno de Rolando Figueroa se anotó un segundo año consecutivo de superávit en las cuentas de Neuquén, aunque más ajustado de lo que había presupuestado para el 2025. La provincia obtuvo en el ejecutado final del año pasado un resultado financiero de 51.600 millones de pesos aún cuando duplicó su gasto en obra pública.
La inversión en infraestructura, sin embargo, no alcanzó el número que se había trazado como objetivo, que era de 1 billón de pesos.
Según la información publicada por el ministerio de Economía, la administración provincial ejecutó ingresos corrientes en 2025 por 5,9 billones de pesos, sin contar el Instituto de Seguridad Social del Neuquén (ISSN).
De ese total, 2,3 billones (casi el 39%) correspondieron a regalías. Las de petróleo aportaron más de la mitad de la cifra.
En segundo lugar, la recaudación propia por impuestos provinciales como Ingresos Brutos, Inmobiliario y Sellos sumó 1,7 billones (un 29%), mientras que la coparticipación federal y envíos del gobierno nacional quedaron por debajo del billón de pesos (17%). El resto de los recursos como tasas, alquileres y transferencias completaron la canasta de ingresos que tuvo Neuquén en 2025.
Como había anticipado Diario RÍO NEGRO, no todos lograron alcanzar la meta establecida en el presupuesto, como fue el caso de las regalías.
Los gastos de Neuquén en 2025
Los gastos corrientes, en cambio, quedaron por encima de lo que se había estimado para el año y llegaron a 5,3 billones de pesos, impulsados por el crecimiento de la partida de personal, que se terminó llevando casi un billón más de lo presupuestado.
Esto es porque los salarios se actualizaron en función de la inflación real y no por un porcentaje fijo que se pudiera incluir por adelantado en el presupuesto.
El gasto en sueldos fue de 3,6 billones de pesos en 2025, un 68% del total de gastos corrientes ejecutados en el año.
Las transferencias fueron el segundo ítem que más demandó, con 920.000 millones de pesos de los cuales 772.000 millones fueron para los municipios, levemente por encima de los presupuestado.
Pese a que los gastos quedaron por encima de lo que se había estimado, Figueroa logró un resultado económico positivo de 548.012 millones de pesos.
La obra pública quedó subejecutada
El resultado financiero, es decir, los ingresos totales en relación con los gastos totales, también fue de superávit, aunque más reducido: 51.600 millones de pesos versus los 428.500 millones que se habían presupuestado.
El año finalizó con un gasto de capital que más que duplicó al de 2024, pero que volvió a subejecutar lo que se había presupuestado: la ley había fijado para el año pasado el ambicioso número de 1,04 billón de pesos, pero solo llegaron a aplicarse 560.053 millones. Desde Economía se indicó que no se frenaron las licitaciones, pero hubo obras que se “ralentizaron” a la espera de que lleguen los desembolsos de organismos internacionales.
Se tomó esa decisión para evitar un desequilibrio de caja y evitar acudir a otro tipo de financiamientos que ofrecían tasas más desfavorables.
Se redujo la deuda pública
El stock de deuda pública de Neuquén finalizó en 2025 en alrededor de 800 millones de dólares, ubicándose tras muchos años por debajo de los 1.000 millones. Esta reducción responde a que el gobierno provincial pagó intereses y capital durante el año pasado con recursos propios, sin acudir a nuevos financiamientos para recuperar liquidez de caja.
El gobernador Rolando Figueroa destacó en su discurso del 1 de marzo que se alcanzó una reducción del stock del 38% y que Neuquén fue la provincia que más achicó su deuda. “Mientras todos hacen roll over, nosotros reducimos”, afirmó.
También indicó que, cuando asumió el gobierno, la deuda representaba el 83% de los ingresos y ahora es el 20%