Con la intención de reducir la huella de carbono y el impacto de la producción de cal es que desde Caleras San Juan apuestan a un proyecto «Greenfield».
Las decisiones ambientales para producir cal verde
Dentro de las acciones que enmarcaron el cambio productivo, Cabanay explicó que se plantaron más de 1.300 árboles de especies nativas como algarrobos y aguaribay en terrenos aledaños a la planta. Éste bosque recibe agua gracias a un sistema moderno de riego por goteo que permite optimizar el recurso, y ayuda a la purificación del aire.
Pero eso no es todo. En pos de trabajar en conjunto con la comunidad sarmientina es que, en un terreno ubicado en Divisadero de unas ocho hectáreas se recuperó el 50% con olivos, cuya producción se entrega de manera solidaria a la Escuela Agrotécnica de Sarmiento, ubicada en Media Agua, para la elaboración de aceite de oliva. En el resto de las hectáreas se procedió a la siembra de algarrobos y cebollas para la recuperación de semillas. La intención detrás de estas acciones es apostar al beneficio y bienestar de las comunidades cercanas a la planta.
Dentro de las acciones que están implementando Cabanay detalló que también se apuesta a la renovación de equipos y maquinaria por modelos que no utilicen combustible fósil.
«De este modo hoy contamos con el primer proyecto calero eco sustentable de Latinoamérica, no habiendo encontrado ejemplo de esto en el resto del mundo. El foco de muestro proyecto, más allá de la producción de cal, es la protección ambiental, la biodiversidad, el uso eficiente del agua y contar con proyectos de responsabilidad social, ambiental y económicos», finalizó el gerente de Caleras San Juan

