El derrumbe del Cerro Hermitte dejó al descubierto la falta de suelo urbano disponible y puso en agenda las 480 hectáreas que YPF aún conserva dentro del ejido.
El derrumbe en el cerro Hermitte expuso un problema estructural que desde hace años atraviesa a Comodoro Rivadavia: la escasez de suelo urbano disponible para relocalizar familias en situaciones de emergencia.
Mientras barrios enteros permanecen en vilo y el Estado local avanza con soluciones transitorias, el debate de fondo reaparece con fuerza: qué hacer con las tierras que aún conserva YPF dentro del ejido urbano.
UNA EMERGENCIA QUE REABRE UN VIEJO DEBATE
La evacuación de familias afectadas por el deslizamiento dejó al descubierto una realidad conocida pero pocas veces resuelta. Comodoro no cuenta con reservas suficientes de tierra urbanizada para responder ante crisis como la actual. Esto obliga al municipio a improvisar alternativas, mientras existen grandes extensiones ociosas dentro de la ciudad, muchas de ellas con infraestructura cercana y condiciones relativamente favorables para urbanizar.
En ese escenario, los predios de la petrolera aparecen como un activo estratégico. Se trata de terrenos de alto valor, buena accesibilidad y, en varios casos, sin función productiva. Su eventual traspaso o uso coordinado entre Nación, provincia y municipio podría transformarse en una salida estructural para una problemática que ya no admite respuestas parciales.
Según estimaciones de fuentes vinculadas a la compañía, serían alrededor de 480 hectáreas -equivalentes a unos 16.000 lotes- distribuidas en distintos sectores del ejido urbano.
La discusión sobre el destino de estos bienes no es nueva. Desde hace años, el repliegue de la actividad de YPF en la Cuenca del Golfo San Jorge abrió interrogantes sobre el futuro de los inmuebles que la empresa mantiene en Comodoro. Sin embargo, el proceso nunca logró avanzar con definiciones claras.
El derrumbe en el cerro Hermitte volvió a poner el tema en el centro de la agenda pública, al evidenciar la falta de planificación territorial y la necesidad de anticipar escenarios de riesgo en una ciudad marcada por la expansión informal y la presión sobre zonas inestables.
EL PLANTEO DE NACHO TORRES Y EL ACUERDO CON OTHAR EN PLENA SESIÓN
El debate tomó un nuevo impulso este lunes, durante la apertura del período legislativo en Chubut. El gobernador Ignacio Torres encabezó la sesión inaugural del 54° período ordinario en la Legislatura provincial y propuso avanzar en la discusión sobre el destino de los activos petroleros.
Durante su discurso, el mandatario se dirigió al intendente de Comodoro Rivadavia, Othar Macharashvili, y planteó la necesidad de trabajar de manera conjunta.
“Me acordé de algo, Othar, vas a decir que la tengo con vos, pero hay un tema importante que se viene en breve: los bienes, los activos de YPF. Sentémonos y comprometámonos a que los activos que correspondan al municipio o a la provincia los pongamos a disposición para generar más herramientas habitacionales para los vecinos damnificados por el deslizamiento del cerro Hermitte”, expresó.
El intendente respondió en el mismo sentido y selló públicamente el acuerdo político. “Compromiso asumido de las dos partes”, cerró Torres.
El planteo abre una discusión de mayor alcance: la necesidad de una política integral de suelo urbano. La emergencia dejó en evidencia la falta de planificación, pero también la oportunidad de redefinir el modelo de crecimiento de la ciudad.
