Con una comitiva que supera las 300 personas entre funcionarios y ejecutivos del sector privado, la Argentina vuelve a decir presente en la PDAC, la convención minera más importante del planeta, que se desarrolla hasta el miércoles en la ciudad de Toronto. El objetivo oficial es consolidar el mensaje de que el país ofrece reglas más previsibles y condiciones competitivas para captar inversiones en cobre, litio, oro y uranio.
La delegación está encabezada por el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, junto al secretario de Minería, Luis Lucero, y el titular de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, Diego Sucalesca. También participan los gobernadores Alberto Weretilneck (Río Negro), Claudio Vidal (Santa Cruz), Carlos Sadir (Jujuy) y Ricardo Quintela (La Rioja), además de ministros provinciales y directivos de compañías con proyectos en marcha.
El mensaje: reformas y proyectos en marcha
Si el año pasado el Gobierno llegó a Canadá con el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) recién aprobado, esta vez exhibe números concretos: diez proyectos autorizados por más de US$ 25.000 millones, cuatro de ellos mineros, y cerca de treinta iniciativas a la espera de aprobación. Entre los desarrollos más ambiciosos aparecen los megaproyectos de cobre Vicuña (BHP-Lundin) y Agua Rica (Glencore), claves para posicionar al país como proveedor estratégico en la transición energética.
Además, la comitiva argentina llega con la reciente media sanción en el Senado de la reforma de la Ley de Glaciares, una señal política que busca despejar incertidumbres regulatorias y acelerar definiciones en proyectos ubicados en zonas cordilleranas.
El mensaje oficial combina estabilidad macroeconómica, desregulación sectorial y garantías para grandes inversiones. La meta es doble: convencer a las compañías que ya operan en el país de avanzar con los desembolsos comprometidos y seducir a nuevos jugadores en un contexto global de fuerte competencia por capital minero.
El epicentro del negocio minero
La convención se realiza en el Metro Toronto Convention Centre, un complejo de 65.000 metros cuadrados ubicado en el downtown de la ciudad. A pocos metros se alza la emblemática CN Tower, símbolo urbano y referencia inevitable para las miles de delegaciones que cada año asisten al evento.
La PDAC no es solo una feria: es el principal punto de encuentro global para financiamiento y asociaciones estratégicas. Toronto concentra buena parte del mercado de capitales minero y alberga a la Toronto Stock Exchange (TSX), donde cotizan numerosas compañías junior y grandes corporaciones del sector.
Argentina Day y presencia provincial
El lunes será la jornada central para la delegación nacional con el Argentina Day, donde González, Lucero y Sucalesca expondrán sobre el escenario macroeconómico y el potencial geológico del país. Participarán además ejecutivos de firmas internacionales como Eramet, Glencore, Lundin Mining y Goldman Sachs, junto a los gobernadores de provincias mineras.
El martes, las autoridades argentinas realizarán el tradicional toque de campana en la apertura de la TSX y participarán en mesas redondas con inversores. Allí, Mendoza presentará la iniciativa “Andean Bridge”, con la que busca posicionarse como hub financiero regional para proyectos andinos.
En paralelo, empresas exploradoras mantendrán rondas de negocios y encuentros de “matchmaking” con potenciales socios e inversores, en reuniones breves diseñadas para acelerar definiciones de financiamiento.
Competencia global por capital
La presencia argentina en la PDAC se inscribe en un contexto internacional donde América Latina disputa inversiones frente a África, Asia Central y Canadá. El país apuesta a su potencial en cobre y litio —minerales críticos para la electromovilidad y las energías renovables— como carta estratégica.
Para el Gobierno y las provincias, la meta es transformar la expectativa en anuncios concretos. Para las empresas, la prioridad pasa por asegurar financiamiento y estabilidad regulatoria. Durante cuatro días, en los pasillos del centro de convenciones y en las reuniones privadas, se definirá buena parte del pulso inversor que podría marcar el rumbo del sector minero argentino en los próximos años