La entidad empresaria calificó la media sanción en el Senado como un paso clave para compatibilizar la protección de los recursos hídricos con el desarrollo productivo y la generación de empleo.
Roberto Cacciola, presidente de CAEM.
La Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) expresó su respaldo a la media sanción en la Cámara de Senadores del proyecto que modifica la Ley 26.639 de Presupuestos Mínimos para la Preservación de los Glaciares y del Ambiente Periglacial, al considerar que la iniciativa representa un avance para el equilibrio entre protección ambiental y desarrollo económico.
Desde la entidad que preside Roberto Cacciola señalaron que la adecuación normativa constituye “un paso fundamental para el país”, al fortalecer la protección de los recursos hídricos y, al mismo tiempo, habilitar un desarrollo productivo responsable en las regiones.
“La industria minera está totalmente comprometida con la preservación de los recursos hídricos, esto es, preservar el agua”, afirmaron desde la organización.
Asimismo, destacaron que el proyecto impulsado por el Gobierno nacional logró el acompañamiento de distintos sectores políticos, lo que -según indicaron- refleja la intención de poner en valor los recursos del país, atraer inversiones y generar empleo de calidad.
En esa línea, la cámara subrayó que la actualización de la ley reafirma el rol de las provincias como administradoras de sus recursos naturales, fortaleciendo un enfoque de federalismo ambiental.
Finalmente, desde CAEM sostuvieron que el nuevo marco permitirá delimitar con mayor precisión las áreas a preservar, establecer con claridad dónde podrán desarrollarse actividades productivas y exigir estándares ambientales más rigurosos para todas las empresas del sector.
Los argumentos principales de la adecuación a la ley de Glaciares:
Según se indica en el dictamen aprobado al que accedió Energy Report, estos argumentos buscan garantizar la protección y uso sostenible de los glaciares y el ambiente periglacial, en línea con la Constitución Nacional y la Ley General del Ambiente.
- Protección de los glaciares y el ambiente periglacial: La ley establece los presupuestos mínimos para preservar los glaciares y el ambiente periglacial como reservas estratégicas de recursos hídricos y proveedores de agua para la recarga de cuencas hidrográficas. Esto incluye su uso para consumo humano, agricultura, protección de la biodiversidad, investigación científica y turismo.
- Bienes de carácter público: Los glaciares son considerados bienes públicos, y su protección debe ser compatible con el artículo 41 de la Constitución Nacional, que promueve el uso racional de los recursos naturales para satisfacer las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras.
- Inventario Nacional de Glaciares: Se crea un inventario para identificar y monitorear los glaciares y geoformas periglaciales en el territorio nacional, con el objetivo de garantizar su protección y control. Este inventario será obligatorio para las autoridades competentes.
- Principio precautorio: Todos los glaciares y geoformas periglaciales incluidos en el inventario serán protegidos hasta que se verifique, mediante estudios técnico-científicos, que no cumplen con las funciones hídricas mencionadas en el artículo 1°.
- Actividades prohibidas: Se prohíben actividades que puedan alterar de manera relevante la condición natural o las funciones hídricas de los glaciares y el ambiente periglacial, como la liberación de contaminantes, construcción de infraestructura no esencial, exploración y explotación minera e hidrocarburífera, e instalación de industrias.
- Evaluaciones ambientales: Todas las actividades proyectadas en los glaciares y el ambiente periglacial deben someterse a evaluaciones de impacto ambiental previas, con posibilidad de evaluación ambiental estratégica según el grado de intervención. Se garantiza la participación ciudadana en este proceso.
- Autoridades competentes: Cada jurisdicción determinará su autoridad competente para identificar y notificar sobre los glaciares y geoformas periglaciales en su territorio, colaborando con el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA) para actualizar el inventario