El Senado aprobó cambios en la Ley de Glaciares con apoyo de gobernadores cordilleranos

El Senado aprobó cambios en la Ley de Glaciares con apoyo de gobernadores cordilleranos
El oficialismo logró introducir modificaciones que flexibilizan criterios para la actividad minera en zonas de
Patagonia Nexo

En una sesión marcada por intensos debates y negociaciones políticas, el Gobierno nacional logró aprobar modificaciones a la Ley de Glaciares con el acompañamiento de legisladores vinculados a gobernadores peronistas de provincias cordilleranas. El bloque referenciado en dirigentes como Lucía Corpacci y Sergio Uñac aportó los votos necesarios para introducir cambios que, según sus impulsores, buscan otorgar mayor previsibilidad a la actividad minera en regiones de montaña.

La reforma redefine criterios técnicos vinculados a la delimitación de áreas protegidas y amplía la participación de las provincias en la determinación de zonas aptas para el desarrollo productivo. Desde el oficialismo sostienen que la normativa anterior generaba trabas administrativas y un marco de incertidumbre que dificultaba inversiones estratégicas.

Un debate que atraviesa desarrollo y ambiente

La Ley de Glaciares fue, desde su sanción, una de las normas ambientales más sensibles del país. Su objetivo central es proteger las reservas estratégicas de agua dulce contenidas en glaciares y ambientes periglaciares, considerados recursos clave frente al cambio climático.

Sin embargo, en provincias con fuerte impronta minera, el debate siempre estuvo atravesado por la necesidad de compatibilizar el resguardo ambiental con la generación de empleo, regalías e infraestructura. En ese marco, los gobernadores cordilleranos plantearon la importancia de actualizar criterios técnicos para evitar paralizaciones de proyectos que —afirman— cumplen con estándares ambientales.

Repercusiones y posicionamientos

Mientras cámaras empresarias del sector minero celebraron la decisión como una señal favorable a la inversión y la estabilidad jurídica, organizaciones ambientalistas anticiparon cuestionamientos y posibles presentaciones judiciales. Desde estos espacios advierten que cualquier flexibilización podría poner en riesgo ecosistemas frágiles y reservas hídricas estratégicas.

La votación deja en evidencia una articulación política transversal donde intereses productivos provinciales lograron imponerse en la discusión legislativa, reabriendo un debate que en Argentina nunca termina de cerrarse: cómo equilibrar crecimiento económico y preservación ambiental en territorios de alto valor ecológico.

El impacto concreto de las modificaciones comenzará a medirse en los próximos meses, cuando se definan reglamentaciones y eventuales proyectos que puedan avanzar bajo el nuevo marco normativo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *