Descubren más uranio del previsto en un yacimiento clave de Río Negro

Descubren más uranio del previsto en un yacimiento clave de Río Negro

El mapa minero de Río Negro sumó un dato que modifica las proyecciones sobre uno de sus proyectos más observados. La empresa Blue Sky Uranium confirmó que el depósito Ivana, dentro del proyecto Amarillo Grande, contiene más uranio del que se estimaba. El resultado surge de un nuevo modelado geológico que redefine el tamaño y la concentración del recurso en la zona central del yacimiento.

Amarillo Grande produce uranio.

El anuncio no solo impacta en términos técnicos. También reaviva expectativas económicas en torno a un emprendimiento que apunta a producir uranio y vanadio en cercanías de Valcheta. La operadora local es Ivana Minerales SA, vinculada al grupo Corporación América, que trabaja en asociación con la firma canadiense.

El dato central del informe es la identificación de un dominio de “alta ley”, es decir, una mayor concentración de mineral en un área específica. Según la compañía, esa nueva zona tiene aproximadamente 500 metros por 130 metros, con espesores que varían entre 1 y 17 metros de profundidad. La magnitud y continuidad del hallazgo modifican el escenario de recursos disponibles.

Hasta el año pasado, ese sector del núcleo no había podido perforarse con precisión por limitaciones de acceso. La campaña de exploración desarrollada durante 2025 y comienzos de 2026 permitió completar estudios pendientes y confirmar que la mineralización no solo existe, sino que mantiene continuidad. El dato técnico más significativo es que el 34% de esta nueva área se ubica fuera de los límites considerados en la estimación oficial de recursos de 2024.

Esa ampliación implica que el yacimiento es mayor a lo que se pensaba. El presidente y CEO de la compañía, Nikolaos Cacos, explicó: «Esta área es una extensión de la zona núcleo del depósito que, según nuestros estudios económicos, sería el punto de partida para la posible explotación minera». La referencia al “punto de partida” marca dónde podría comenzar una futura etapa productiva.

El efecto inmediato del hallazgo se traduce en mejores indicadores de rentabilidad potencial. Al concentrarse más mineral en el área central prevista para el inicio de la extracción, se optimizan costos y planificación. La empresa anticipó que se sumarán “libras adicionales” de uranio en la próxima actualización oficial de recursos, un paso clave antes de avanzar hacia estudios de prefactibilidad.

La repercusión también llegó al plano político. El gobernador Alberto Weretilneck sostuvo que el anuncio “muestra que nuestra provincia también puede ser protagonista en la minería responsable, generando inversión y empleo para los rionegrinos”. En el mismo mensaje agregó: “Con planificación, controles y reglas claras, seguimos ampliando nuestra matriz productiva”.

El proyecto Amarillo Grande se ubica en la zona central de Río Negro y es considerado uno de los distritos de uranio con mayor potencial del país. Su relevancia no se limita a la exportación, sino que se vincula con el abastecimiento de las centrales nucleares argentinas, como Atucha I, Atucha II y Embalse, en un contexto donde la generación con bajas emisiones gana espacio.

En cuanto al método previsto, la empresa proyecta una minería a cielo abierto de baja profundidad. La mineralización se encuentra prácticamente en superficie o cubierta por sedimentos sueltos, lo que evita voladuras y excavaciones profundas. El material se removerá con maquinaria convencional y luego se procesará mediante lixiviación alcalina, utilizando carbonato y bicarbonato de sodio para separar el uranio y el vanadio sin recurrir a ácidos fuertes.

La compañía destaca además un esquema de minado progresivo, que contempla devolver el material estéril ya tratado a las áreas excavadas para iniciar la restauración en paralelo con la operación. El producto final sería un concentrado conocido como “torta amarilla”, que puede refinarse para transformarse en combustible nuclear. Con el nuevo núcleo identificado, el proyecto se encamina a una actualización integral de su modelo geológico, paso previo a definir su viabilidad técnica y económic

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