La imagen no fue la de un mineral saliendo en bruto desde la Puna, sino la de 10 contenedores
cargados con 240 toneladas de cloruro de litio listos para exportación. El envío partió desde la planta de refinamiento ubicada en el Parque Industrial de General Güemes y marca un movimiento que modifica el perfil productivo de Salta dentro del negocio global del litio.
La operación estuvo a cargo de la firma china Ganfeng Lithium, a través de su subsidiaria Litio Minera Argentina S.A., y corresponde al Proyecto Mariana, en el Salar de Llullaillaco. Se trata de la primera exportación de cloruro de litio procesado en origen en la provincia, un paso que combina producción minera, refinamiento industrial y despacho internacional en un mismo circuito territorial.
El dato no se limita a la cantidad exportada. El cloruro de litio es un insumo de mayor sofisticación química que el carbonato y se utiliza en la fabricación de metales y baterías de alto rendimiento. Ese diferencial técnico posiciona a la región en un segmento más competitivo dentro de la cadena de suministro global.
Uno de los aspectos centrales de la operación fue la “consolidación en origen”, es decir, la verificación aduanera realizada directamente en la planta industrial. Ese procedimiento garantiza que el valor agregado y la renta fiscal queden plenamente computados en territorio salteño, reforzando el impacto económico local del proyecto.
La arquitectura del emprendimiento también incorpora un componente energético singular. El Proyecto Mariana funciona con un parque fotovoltaico off-grid ubicado a casi 4.000 metros de altura, lo que lo convierte en el primer desarrollo de su escala impulsado en un 100% por energía solar. Esa integración reduce de manera significativa la huella de carbono del producto final.
La utilización de energías renovables no es un detalle menor en un mercado que exige trazabilidad ambiental. Los mercados europeos y asiáticos imponen estándares crecientes en materia de sostenibilidad, y la reducción de emisiones durante el proceso de evaporación y pre-proceso se vuelve un factor competitivo adicional.
Desde el punto de vista económico, la exportación inaugura la etapa de retorno de inversión para Ganfeng, que desembolsó más de u$s 600 millones en el proyecto. Al mismo tiempo, la operación moviliza proveedores locales y logística ferroviaria, consolidando a General Güemes como un nodo industrial dentro del denominado “Triángulo del Litio”.
La lectura del sector energético también aportó su mirada. Desde Runrún Energético señalaron que el despacho constituye “un mensaje directo al mercado: Argentina ya no solo exporta ‘salmuera concentrada’, sino química de especialidad”. Esa definición resume el cambio de escala que implica procesar el mineral antes de enviarlo al exterior.
En ese análisis también remarcaron que “la clave del éxito de Ganfeng ha sido la integración territorial entre el yacimiento y la planta industrial en Güemes”, apoyada en infraestructura logística existente. Mientras el precio del litio muestra señales de recuperación en el inicio de 2026, la provincia logra posicionarse con un esquema que combina extracción, refinamiento y control aduanero en un mismo territorio.
El envío no solo representa un volumen exportado, sino un modelo productivo que busca dejar atrás la lógica puramente extractiva. Con valor agregado local y certificación en planta, Salta se inserta en una etapa donde la minería se articula con industria y energía renovable, en un mercado global cada vez más exigente