El primer camión partió a primera hora y a las 10 está previsto un acto oficial en Hualilán. Serán unos 20 viajes diarios hacia la planta de Casposo, con impacto en el empleo y la obra pública de Calingasta.
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“Entendemos que hoy día, sobre las 10 de la mañana, hay un acto en Hualilán con la salida formal de los camiones”, señaló Alfredo Amín, integrante de Casemica. No obstante, aclaró que “creeríamos que hay un camión que ha salido muy tempranito para llegar a Villa de Calingasta y ya empezar con este ingreso de mineral que le hacía tanta falta a Casposo como a Hualilán”.
La reactivación del circuito es considerada clave para el sector. “Es una muy buena noticia para el sector minero y para nosotros como proveedores que eso comience a funcionar desde hoy”, afirmó. Y remarcó el impacto local: “Para nosotros es fundamental”.
Acuerdos y nuevo trazado
Uno de los puntos centrales de la negociación fue evitar que los camiones atravesaran el casco urbano de Villa de Calingasta. “Hace seis meses aproximadamente veníamos planteando primero el tema de que no pasaran los camiones por pleno Villa de Calingasta, lo cual fue escuchado por la empresa y por el Ministerio de Minería”, explicó Amín.
En ese marco, se trabajó con autoridades provinciales y municipales para establecer un recorrido alternativo y la instalación de un puente provisorio tipo Bailey, adquirido por la empresa. “La huella ha quedado perfectamente lista, no van a ingresar por Villa de Calingasta, o sea que los camiones no van a molestar a la comunidad”, aseguró.
El referente recordó que el planteo surgió por razones de seguridad y convivencia. “Nos parecía una locura tener camiones pasando por la puerta de dos escuelas, por la puerta del hospital o por la capilla histórica que tenemos en la Villa. Eso era un verdadero inconveniente. Nada de eso se va a tocar y eso ya es un logro”, subrayó.
Impacto económico y laboral
Actualmente, unos 200 trabajadores calingastinos se desempeñan en Casposo. Con la llegada del mineral desde Hualilán, se prevé un refuerzo en la actividad económica local. “Entiendo que unos 38 a 50 puestos de trabajo más”, estimó Amín, aunque aclaró que no todos serán directos en mina. “Se suman más enderilleros, se ha sumado que le van a comprar el combustible en las estaciones de servicio locales, alojamientos para los camiones que tengan que parar un ratito, gastronomía”, detalló.
En cuanto al volumen de transporte, indicó que “en un principio iban a ser 20 camiones con 25 toneladas de mineral”, cifra que consideró razonable al compararla con otros vehículos que ya circulan por la zona.
Otro punto destacado es el fideicomiso minero. Según explicó, “cada 100 dólares sería un dólar con 50 que aporta la empresa”. De ese monto, “75 centavos de dólar quedarían en Ullum y 75 centavos de dólar quedarían en Calingasta”, recursos que deben destinarse exclusivamente a obra pública. “Para nosotros, como Cámara, eso es un verdadero logro porque va a mejorar la infraestructura de Calingasta”, sostuvo.
Desafíos en infraestructura
El incremento del tránsito abre también un debate sobre el estado de las rutas. “Va a haber una mayor carga de tránsito vehicular y acá abre un panorama que creo que es para discutir con el Gobierno provincial: mejorar de manera urgente las vías de comunicación desde Calingasta, desde Iglesia y desde Jáchal para la Ciudad de San Juan”, planteó.
El recorrido previsto contempla la ruta 436 hasta el derivador que conecta con la 149, pasando por un trazado alternativo hasta la planta. En los próximos meses, cuando esté habilitado el puente propio de la empresa, se definirá el esquema definitivo.
Para Amín, el significado es claro: “Para Calingasta significa desarrollo, trabajo y el desafío de poder convivir en paz con todas las otras actividades”. Y concluyó que, tras años sin nuevos emprendimientos de peso, “comenzar con otro proyecto minero es de suma importancia para la economía de San Juan”.