Río Negro concentra hoy un paquete de obras energéticas que la colocan en el centro del mapa hidrocarburífero argentino. Con proyectos que combinan transporte, procesamiento e industrialización, la provincia se proyecta como punto estratégico para la salida de petróleo y gas hacia mercados internacionales. La apuesta se apoya en infraestructura de gran escala y en una expansión sostenida sobre la costa atlántica.
Proyectos energéticos en Río Negro
Actualmente se impulsan cuatro grandes proyectos energéticos que atraviesan distintas regiones del territorio rionegrino. El objetivo común es ampliar la capacidad de transporte y exportación, al tiempo que se fortalecen encadenamientos productivos y empleo local en cada zona donde avanzan las obras. La magnitud de las iniciativas redefine el perfil energético provincial.
Uno de los desarrollos más ambiciosos es Argentina LNG (Fuerte Argentino), un proyecto integral de Gas Natural Licuado que contempla producción, procesamiento y exportación. El esquema incluye un gasoducto de 520 kilómetros desde Vaca Muerta, que conectará la cuenca neuquina con la costa rionegrina. A esto se suman unidades flotantes de licuefacción ubicadas a siete kilómetros mar adentro.
El complejo también prevé una planta fraccionadora para los líquidos asociados al gas. Esta infraestructura permitiría transformar el recurso en origen y prepararlo para su comercialización internacional. El despliegue combina ingeniería terrestre y marítima en un mismo esquema operativo.
En paralelo avanza Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), un oleoducto estratégico que unirá Añelo con Punta Colorada. El trazado facilitará la salida de petróleo hacia puertos de aguas profundas sobre el Atlántico, ampliando la capacidad exportadora del país. La obra atraviesa distintos puntos de la provincia y exige intervenciones técnicas de alta complejidad.
Otro de los proyectos en marcha es Duplicar Norte, una iniciativa vinculada a la ampliación de infraestructura para el transporte y procesamiento de hidrocarburos. La propuesta apunta a incrementar la capacidad existente y acompañar el crecimiento de la producción en la cuenca. El refuerzo logístico resulta clave para sostener mayores volúmenes de exportación.
A su vez, se suma SESA, también orientado al Gas Natural Licuado y con base en Fuerte Argentino. Este proyecto amplía la industrialización del gas en la costa rionegrina y complementa el esquema de exportación previsto para la región. La concentración de iniciativas en un mismo corredor fortalece el perfil energético costero.
La convergencia de estos cuatro desarrollos transforma a Río Negro en un nodo estratégico dentro del sistema energético nacional. Gasoductos, oleoductos, plantas de procesamiento y unidades flotantes configuran una red integrada que articula producción en Vaca Muerta con salida marítima. La escala de inversión y el despliegue territorial marcan una etapa de expansión inédita para la provincia.
Con obras que combinan transporte, industrialización y exportación, el territorio rionegrino consolida su rol como puerta atlántica de la energía argentina. El avance simultáneo de estos proyectos redefine la infraestructura regional y proyecta a la provincia como pieza central en el esquema hidrocarburífero del país