La actividad en las Minas de Wanda, uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad del Alto Paraná, se encuentra totalmente paralizada debido a un paro iniciado por sus trabajadores. La medida de fuerza surge en rechazo a la implementación de la Tasa Eco Turística Municipal, una medida impulsada por la gestión de la intendenta Romina Faccio.
El eje del reclamo
Los trabajadores denuncian que el cobro de esta tasa se realiza de manera externa a los yacimientos, pero impacta directamente en su labor diaria. Según los manifestantes:
Doble cobro: Los turistas se niegan a pagar la entrada a las minas argumentando que ya abonaron la tasa municipal en el acceso a la localidad.
Falta de beneficios: El personal sostiene que el dinero recaudado por el municipio no llega a las minas ni se traduce en mejoras para el sector, a pesar de que los establecimientos mineros ya cumplen con el pago de sus impuestos mensuales.
Riesgo laboral: La caída en las visitas de turistas —quienes optan por retirarse al encontrarse con este cobro adicional— pone en peligro la estabilidad laboral de más de 60 familias que dependen directamente de esta actividad.

Situación actual y falta de respuestas
Hasta el momento, las minas permanecen cerradas al público y los trabajadores se mantienen en asamblea y paro. Denuncian que, pese a la gravedad del conflicto que afecta al motor económico de la zona, las autoridades del Municipio de Wanda no han brindado soluciones ni se han acercado a dialogar para destrabar la situación.
La empresa Compañía Minera Wanda ya ha calificado la medida como “inconstitucional” y ha iniciado acciones legales para intentar frenar el cobro de esta tasa.
