Las negociaciones entre la Casa Rosada y los gobernadores se aceleraron a horas de que el oficialismo lleve al recinto del Senado el proyecto de reforma laboral. La discusión, pese a lo extenso de la iniciativa, se centra en el capítulo fiscal que impactará en el 2027 por la baja de Ganancias a empresas. Toda la dinámica que tensa los planteos coincide con una caída de ingresos por coparticipación y de recaudación en los distritos de $533 mil millones.
Un apunte con el que se manejan algunos mandatarios de los denominados dialoguistas da cuenta de que, en el último trimestre, las provincias perdieron unos $533.000 millones por efecto de la caída de la recaudación provincial (porque la actividad no repunta de manera general) y la de la coparticipación. Ese es el punto clave en el debate del capítulo fiscal de la reforma laboral que rondaría, según el Iaraf, los $144.000 millones mensuales en conjunto.
Según los datos de ese apunte, la mayor pérdida porcentual real (ajustaron las cifras por el IPC oficial) la registra Caba con 4,6%, le siguen Córdoba con 4,5%, Santa Cruz con 4,4%, La Pampa con 4,3% y La Rioja con 4,1%. Con 4% de caída real quedan Río Negro, Tierra del Fuego y Formosa. Los distritos que menos redujeron sus ingresos en ese período son Salta (0,7%), Misiones (1,2%) y Neuquén (1,5%).
Río Negro fue la que mejor performance presentó, 21,4% anual real con importante tracción de Ingresos Brutos (Iibb), después quedaron Córdoba, Formosa, Entre Ríos, La Rioja y Santiago del Estero. Solo cinco provincias presentaron retrocesos reales, Mendoza, Catamarca, Santa Cruz, Misiones y Salta.