El intendente Macharashvili reconoció que el trabajo de la UNSJBP es categórico y que el terreno aún se encuentra inestable
El intendente Othar Macharashvili confirmó que el estudio geológico elaborado por especialistas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco determinó que el barrio Sismográfica de Comodoro Rivadavia no puede volver a ser habitado debido al nivel de afectación que sufrió tras el colapso del cerro y al riesgo permanente de nuevos movimientos.
“Por lo visual, lo geológico y lo hidrogeológico, la zona quedó totalmente inestable. No hay forma de que recupere su infraestructura y mover esa masa de suelo y escombros sería antieconómico”, remarcó el jefe comunal, señalando además que aún “se sienten movimientos” y existen “cárcavas y grietas de profundidad que hacen imposible garantizar seguridad”.
Macharashvili consideró que el informe es categórico respecto al sector más comprometido. “No hay forma de que esa zona pueda volver a tener infraestructura estable, porque mover semejante volumen de suelo y escombros sería antieconómico y, además, inseguro”, explicó.
La inestabilidad del terreno persiste, al registrarse micromovimientos y grietas de profundidad que no pueden ser intervenidas sin riesgo. “Por ese motivo, se restringió la circulación de personas y maquinaria”, explicó.
El mandatario local recordó que Sismográfica es un sector históricamente vinculado a la actividad de YPF, donde se desarrollaron pozos y dependencias operativas desde la década del 50. “Todo ese proceso dejó pasivos que convivieron con el crecimiento urbano y hoy quedan expuestos con una magnitud muy superior debido al colapso”, indicó.
En este contexto, afirmó que el municipio ya pidió a la empresa “acompañamiento económico para sostener la llegada de equipos técnicos, consultoras y especialistas que permitan cuantificar la mitigación del siniestro y avanzar en soluciones de fondo”, además de acelerar la cesión de tierras para poder proyectar futuros esquemas de urbanización y financiamiento.
Sobre el resto de los barrios afectados (Médanos, Tilos, Marquesado y toda la franja del Hermitte), Macharashvili advirtió que no puede hablarse aún de zonas seguras. “Hay casas muy dañadas, otras con afectación leve y algunas intactas, pero ninguna está todavía fuera de riesgo, porque el informe señala que en toda esa franja persisten inestabilidades”.
El intendente precisó que la segunda etapa del plan de acción contempla la participación de nuevas empresas y equipos técnicos. Entre ellas, mencionó a la firma que diseñó el proyecto de aterrazamiento del Cerro Chenque, que llegará en los próximos días para analizar alternativas de estabilización.
“Ahora, con el informe de la Universidad en mano, debemos definir si la zona puede estabilizarse, cómo hacerlo, qué métodos son viables y cuáles serían los costos”.
Además indicó que uno de los estudios preliminares advierte que en la parte superior del barrio Médanos podrían desplazarse hasta 3,5 millones de metros cúbicos de material, por lo que será clave avanzar con monitoreo constante y tecnología específica para alertas tempranas. “Nuestro objetivo es que ningún vecino corra riesgo de vida”, agregó.
Macharashvili reiteró que la situación requiere rigor técnico y decisiones basadas estrictamente en los informes: “Las afectaciones son profundas y cada sector deberá tener su dictamen de habitabilidad. Con el estudio científico como base, ahora comienza el trabajo de ingeniería para determinar qué es posible recuperar y que no”