La bicicleta se consolida en Rosario como un modo de vida y medio de transporte preferido

La bicicleta se consolida en Rosario como un modo de vida y medio de transporte preferido

El Ente de la Movilidad confirmó que las cifras se duplicaron en las calles desde 2020. Los rosarinos cuentan su experiencia de este transporte ecológico y sustentable

Economía, rapidez, practicidad, salud y conciencia ambiental. Esa es la síntesis de quienes eligieron subirse a la bicicleta para desplazarse por la ciudad por sobre otros medios de transporte. Ese hecho se ve cada vez más reflejado en las calles de Rosario, con ciclistas distribuidos por todos lados, sin distinción de clase ni género. El uso urbano cotidiano como una forma de vida para trasladarse de un lugar a otro dominan la escena rosarina, ya que 8 de cada 10 rosarinos se desplaza por los 205 kilómetros de ciclovías públicas. La crisis económica profundizada por la pandemia, el espíritu deportivo y social en pleno auge y una conciencia por el medio ambiente explican un fenómeno que se replica con el paso del tiempo en Rosario. Desde el municipio aseguraron que este medio de transporte duplicó del 5% al 10% la cantidad desde 2020 a la actualidad.

Los datos pertenecen al Censo Ciclista Rosario 2025 realizado por el Ente de la Movilidad, que analizó 65 puntos de la ciudad, distribuidos en los seis distritos. En la franja horaria de mayor frecuencia, de 17 a 19, se registraron más de 18 mil viajes en bicicleta, los cuales oscilan entre el 9% y 10% del total de vehículos observados.

El 46% de los ciclistas fueron identificados en el Distrito Centro, el área con mayor preponderancia de este tipo de movilidad. Luego se ubicaron los distritos Norte (25%), Oeste (10%), Sur (10%), Sudoeste (5%) y Noroeste (4%).

Historias sobre ruedas

En declaraciones a La Capital, Marcos Federico Rinaldi derrochó elogios hacia este medio de transporte ecológico. Aún conserva y atesora una bicicleta tipo inglesa que utilizó su bisabuelo y luego su abuelo. «Elijo la bici porque es un medio que me trasporta mentalmente a lugares donde me hacen bien. Eso implica que ejercite mi cuerpo y mi mente. Por cuestiones familiares a veces elijo el auto, pero en un futuro me imagino utilizar sólo la bicicleta, ya que en mi pueblo (Arroyo Seco) era mi medio de transporte», reflexionó.

Poseedor de tres rodados de considerable valor sentimental, agregó: «La bici no contamina, te permite conectarte con tu cuerpo y con la naturaleza para agudizar los sentidos, además de respirar aire puro, escuchar el sonido de los pájaros y sentir olor a tierra. Justamente, gracias a una de mis bicis».

Sofía también ponderó el uso de la bicicleta para desplazarse por las calles de Rosario. «Hace ya 15 años que me subí a la bici y no me bajé más. Si bien al comienzo hubo algunos temores por lo que representa el tránsito, cada vez más reconfirmó por qué elijo este medio de transporte: la practicidad para llegar a todos lados que si fuera en auto y también por un respeto al medio ambiente. Justamente en este aspecto siento que estoy aportando mi granito de arena», señaló.

Esta joven atleta e instructora de yoga se mueve para todos lados con su bici «fixie» (del inglés fixed: piñón fijo), una bicicleta urbana, que se caracteriza por un cuadro de caño fino, similar al de las antiguas bicicletas de carrera que hoy se ven en Rosario, más allá de las todo terreno (MTB) y otros rodados más ostentosos de competición.

Si bien reconoció que utiliza el transporte público para distancias más largas, Sofía caracterizó a la bicicleta como un estilo de vida que le transmite flexibilidad, practicidad, estacionamiento ágil e inmediatez. «Si bien la inseguridad fue un factor importante en determinado momento, hoy agradezco que las bicis tengan acceso a las playas de estacionamiento, que haya bicisendas y una ciudad que promueve este tipo de transporte», valoró.

Y, en ese sentido, destacó: «Estar al aire libre, lo hermoso que representa andar en bici y los beneficios que acarrea, realmente me resulta placentero. Así que desplazarme de ese modo va a ser siempre un disfrute porque es económico, práctico y no siento la necesidad de cambiarlo en este momento de mi vida».

Lucas Mendoza, por su parte, asegura que retomó el hábito hace una década, desde una perspectiva adulta, como un medio de movilidad y sustentabilidad. Cuenta con una bicicleta armada con cuadros y partes que recuperó a lo largo de los años y hoy le permiten desplazarse por la ciudad con comodidad.

«Rosario es una ciudad ideal para moverse en bicicleta porque tiene buenas arterias y hasta hace algunos años no había problemas de tráfico, por eso la bicicleta se transformó en un medio práctico, saludable y sustentable, gracias a las políticas de abrazar y aceptar al ciclismo con la proyección de ciclovías».

No obstante, consideró «un error» la revisión de ciclovías que se debatió en el Concejo Municipal, ya que aseguró que «la bicicleta sigue siendo una gran opción a raíz de la caída del transporte público como consecuencia de la economía de plataformas, que son ilegales y te cobran como quiren y llevaron al colapso del sistema».

Nicolás Vercesi es otro rosarino que eligió desplazarse sobre ruedas en una bici fixie estilo urbana. «Elijo usar bicicleta porque para moverme por el rango que utilizo habitualmente se me hace mucho más simple y ágil. Nuca tuve auto, por eso me manejo hace años de esta manera y estoy muy conforme», comentó.

Bicicleta, un medio económico posible

Horacio Espinoza fue uno de los rosarinos que se entusiasmó por este transporte ecológico a partir de la venta de las mismas. Comenzó en el año 98 en la vidriera de la ochava de San Martín y Zeballos y hoy se dedica desde esa época a la venta de bicicletas y accesorios en su local Bi-Maq. Es un bicicletero referente del macrocentro al que acude gran cantidad de usuarios a la hora de comprar un rodado, reparación o respuestos y accesorios varios.

«La actividad empezó a crecer ya hace bastante tiempo. Había crecido mucho y en el momento de la pandemia fue una verdadera explosión a tal punto que se quintuplicó, pero fue un fenómeno a nivel mundial. Después de eso se saturó un poco el mercado y volvió a los niveles normales. Pero ya hace más de entre 8 y 10 años empezó a crecer», reseñó Espinoza en declaraciones a La Capital y rodeado de imponentes bicicletas en su local.

Espinoza comenta que lo que más se vende en el local es la bicicleta todo terreno, Mountain Bike (MTB), rodado 29, con cambio de velocidades y cuadro de aluminio en diferentes gamas. «Tenés gamas que van desde 300 mil pesos en adelante; después está el uso del casco, que comienza en los 32 mil pesos; luces, desde los 3.500 pesos y espejos, en 5 mil pesos, que son elementos que el municipio había fijado por ordenanza en su momento», comentó.

A diferencia de otros bicicleteros, Horacio admitió que no llegó de la mano del deporte sino de otra actividad comercial y, a partir de ahí, comenzó a entusiasmarse por este medio de transporte ecológico.

«No vengo del deporte, yo venía de la actividad textil y transformamos el negocio. Por eso comencé a andar en bicicleta con más continuidad cuando empecé a laburar con esto porque muchos se iniciaban en el rubro por algún pibe que corría, sobre todo de ruta», agregó.

Por otra parte, acotó que hoy en día ya casi no quedan fabricantes de bicicletas en Rosario porque no hay forma de competir con el ritmo arrollador de la industria china en cuanto a precio y calidad.

«La mayoría de las bicicletas, incluso de grandes marcas, se hacen en China. En Rosario y Villa Gobernador Gálvez hubo fábricas antes y durante la década del 90, sobre todo de cuadros, pero con la apertura de las importaciones ya no se podía competir: las bicicletas llegan prácticamente ensambladas y listas para la venta», señaló.

Industria nacional

Lucas Frascoli comenzó a diseñar y fabricar bicicletas con impronta propia a partir de la falta de piezas nacionales en el marcado. De correr en BMX (bici cross), en 2006 fundó FAD Bikes, una fábrica ubicada en Villa Gobernador Gálvez donde producen las bicicletas Duxton, con local abierto el público en el centro de Rosario.

Comenzó exportando cuadros a todo el país y luego se lanzó su bicis a la venta. Justamente el modelo fixie y urbano son los que más proliferaron de manera considerable por su diseño ágil y estética minimalista, que ganó terreno en las calles de Rosario.

«El mercado en la actualidad está un poco saturado. Muchos empezaron a importar y eso afecta. Sin embargo, al fabricar bicicletas personalizadas no lo sufro tanto. El cliente encuentra en nuestro local la bici que se adapta a sus necesidades, ya sean estéticas o económicas, tanto para adultos como para niños, cuyas bicis también tienen su personalización. Algo provechoso del gran aluvión de productos importados es que haya más variedad en la personalización que se puede lograr», señaló Frascoli en declaraciones a La Capital.

Tribus urbanas

La comunidad Rosario Fixed Gear (RFG) se formó con la premisa de hacer amigos y recorrer la ciudad desde otra manera. Propone juegos interactivos y pedaleadas alrededor de la ciudad con diferentes dinámicas. Además de los entrenamientos en el circuito de La Zapatilla del parque Alem, también diagraman encuentros sociales los últimos miércoles de cada mes al que denominan «birracrucis», una forma de reunirse a través de la bici en diferentes bares y coctelerías para hacer amigos y compartir momentos agradables con la bici como la excusa perfecta.

«Comprobamos que estas actividades tienen un impacto muy grande a nivel social y el bienestar de las personas que comparten los espacios. Vemos que es necesario jerarquizar este tipo de espacios y propuestas al notar que faltan espacios para ciclistas y lugares alternativos al respecto. Hay mucha que quiere pedalear y tal vez no se encuentra con las propuestas formales que ofrece la ciudad. Y ese laburo se nota«, remarcaron desde RFG.

La masividad es tan marcada que un grupo de ciclistas autoconvocados propuso incluir un circuito seguro de cemento dentro del óvalo de la pista del hipódromo Independencia para deportistas de todos los niveles. La iniciativa surgió a partir de las muertes de ciclistas en pleno entreno, tanto en avenida Belgrano (sector conocido como Dakar) y colectoras de circunvalación por donde también solían entrenar diferentes grupos que salen en pelotones.

«Es un deporte nuevo que creció pospandemia. Lamentablemente no tenemos una conducta vial como ocurre en San Luis o San Juan, donde hay una conciencia social y el automovilista no tiene la necesidad de tirarte el auto encima», evaluó Pablo Gómez, uno de los impulsores de la iniciativa junto a la concejala Fernanda Gigliani.

Números sobre ruedas

El crecimiento de esta forma de movilidad se evidencia en los estudios realizados en los ultimos años. En el año 2019, representaba un 5% del total de vehículos que transitaban por las calles de la ciudad. Desde el año 2020 a la actualidad, estos valores se sostienen entre un 9 y 10%, contemplando un mayor protagonismo en el tránsito.

Así están reflejados en el Censo Ciclista Rosario 2025 realizado por el Ente de la Movilidad, que analizó 65 puntos de la ciudad, distribuidos en los 6 distritos. En la franja horaria de mayor frecuencia, de 17 a 19, se registraron más de 18 mil viajes en bicicleta, los cuales oscilan entre el 9 y 10% del total de vehículos observados.

El 46% de los ciclistas fueron identificados en el Distrito Centro, el área con mayor cantidad de bicicletas. A continuación, se ubicaron los distritos Norte (25%), Oeste (10%), Sur (10%), Sudoeste (5%) y Noroeste (4%).

Entre los corredores más utilizados, se destacan aquellos que cuentan con infraestructura ciclista y en ejes de alta conectividad. Av. Pellegrini y Corrientes fue el punto con mayor cantidad de ciclistas relevados, seguido por Presidente Perón y avenida Francia, Entre Ríos y San Juan, avenida Estanislao López, altura Callao, Alberdi y Salta.

Un dato relevante es que 8 de cada 10 ciclistas circulan dentro de la infraestructura de la red de ciclovías, que cuenta con 205 kilómetros de carriles exclusivos para la movilidad activa.

El censo permitió conocer, además, la incidencia de la movilidad activa en el tránsito de la ciudad, es decir, el porcentaje de ciclistas sobre el total de vehículos relevados.

En ese sentido, vale destacar algunas intersecciones que se ubicaron por encima del promedio. Por ejemplo, Entre Ríos y San Juan (28%), Catamarca y Callao (20%), Entre Ríos y Cerrito (18%) y Riobamba y Berutti (17%).

Hacia una movilidad sustentable

El municipio promueve el uso del transporte no motorizado por medio del sistema de bicicletas públicas, 205 kilómetros de ciclovías para conectar distintos puntos de la ciudad, más de 2 mil bicicleteros públicos y la incorporación de bicicleteros gratuitos en playas de estacionamiento.

El dato alentador es que a partir de la ordenanza 54.507/2018, los usuarios pueden trasladar bicicletas plegables en todas las unidades del transporte urbano de pasajeros (TUP). De esta manera se busca fomentar el transporte multimodal y sustentable en Rosario.

En ese contexto, el municipio impulsó desde hace años el uso de la bicicleta, en lo que se destacan diferentes espacios de interacción y aprendizaje tales como Escuela Ciclista, encuentros en escuelas, bicicleteadas y talleres de ciclo – mecánica.

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