La nueva frontera del cielo: cómo Starlink impulsa el agro, la energía y la minería en Argentina

La nueva frontera del cielo: cómo Starlink impulsa el agro, la energía y la minería en Argentina

La llegada de los satélites de Elon Musk abre un capítulo inédito en la conectividad nacional. Desde campos agrícolas hasta yacimientos de hidrocarburos y minas en la cordillera, la tecnología de órbita baja promete eficiencia, reducción de costos y un acceso a datos en tiempo real que redefine la competitividad de los sectores productivos.

La Argentina está viviendo un cambio silencioso pero profundo: el cielo se ha convertido en un aliado estratégico para sectores productivos clave. Los satélites de órbita baja de Starlink, el servicio de internet de Elon Musk, comenzaron a desplegarse en distintas regiones del país y ya muestran su potencial para revolucionar la forma en que se trabaja en el campo, en los yacimientos de hidrocarburos y en las minas de la cordillera.

En las zonas rurales, donde la falta de conectividad era una barrera histórica, los productores ahora acceden a internet de alta velocidad. Esto habilita el uso de sensores, drones y plataformas digitales para monitorear cultivos, optimizar el riego y reducir costos. La agricultura de precisión deja de ser una promesa y se convierte en una herramienta concreta para mejorar rendimientos y asegurar trazabilidad en los mercados internacionales.

Como señaló El Economista, «el avance de internet satelital desató una revolución que cruza desde el sector agropecuario hasta Vaca Muerta y la minería», y lo hizo en un contexto donde la infraestructura terrestre no logra cubrir las necesidades de conectividad

Tal como destacó el artículo, «la acelerada demanda por este servicio viene impulsando un salto adicional de competitividad justamente en los sectores ganadores del esquema económico del gobierno de Javier Milei»

Vaca Muerta y la energía

La cuenca neuquina, epicentro de la producción de hidrocarburos no convencionales, también se beneficia. La conectividad satelital permite transmitir datos en tiempo real entre equipos de perforación y centros de control, mejorando la seguridad y la eficiencia operativa. Además, la disponibilidad de comunicación robusta en áreas remotas se convierte en un atractivo adicional para las inversiones extranjeras.

Minería en la cordillera

En los yacimientos mineros, ubicados en regiones aisladas, la llegada de Starlink facilita el monitoreo ambiental y el cumplimiento de estándares internacionales. Las operaciones ganan en eficiencia y las comunidades cercanas acceden a servicios digitales que antes eran impensados, desde educación en línea hasta telemedicina.

Un cambio estructural

La irrupción de los satélites de órbita baja no solo impacta en la productividad de sectores estratégicos, sino que también contribuye a reducir la brecha digital en regiones históricamente postergadas. Argentina se suma así a una tendencia global en la que la conectividad se convierte en motor de desarrollo económico y social.

Fuente: El economista 

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