Un informe de Jorge Day, de la Fundación Mediterráneo, analiza cómo el auge de Vaca Muerta y la minería metalífera impulsó las exportaciones en 2025, pero con efectos desiguales sobre empleo, ingresos y consumo en las provincias.
Vaca Muerta y minería. El estudio evidencia las desigualdades regionales que persisten en la economía y subraya la importancia de políticas productivas y de desarrollo local que permitan que el crecimiento exportador se traduzca en beneficios amplios y sostenibles.
al resto de las actividades económicas en esas provincias? «El análisis no se limitará a 2025, sino que incorpora la evolución de los últimos años, y reconoce que los cambios observados no pueden atribuirse exclusivamente a la minería o al petróleo, dado el peso del contexto macroeconómico nacional», aclaró.
Empleo, ingresos y consumo: resultados dispares
Según el informe al que accedió Energy Report, desde la salida de la pandemia, Neuquén registra un crecimiento sostenido del empleo privado formal y de la masa salarial real, muy por encima del promedio nacional. En contraste, en las provincias mineras del norte y oeste del país, el empleo privado se ha mantenido estable o incluso ha retrocedido, y la masa salarial no muestra mejoras significativas en términos reales.
La dinámica del consumo refleja tendencias similares. Las ventas en supermercados, el patentamiento de autos y la actividad en centros comerciales evolucionaron de manera más favorable en Neuquén y, en general, en la región patagónica. “En cambio, en las provincias mineras del norte y del oeste el consumo muestra desempeños más débiles, sin una recuperación sostenida que acompañe el crecimiento de las exportaciones”, explicó Day.
La recaudación del Impuesto a los Ingresos Brutos también evidencia estas diferencias. Neuquén volvió a destacarse con un aumento real significativo, consistente con la expansión de la actividad económica.
En Salta, la mejora fue más moderada, mientras que en San Juan, Santa Cruz y Jujuy, la recaudación presenta una evolución más acotada e incluso estancada en los últimos años.
Tres factores que explican los efectos dispares
El informe identifica tres elementos clave para entender por qué el crecimiento exportador tiene impactos distintos en cada región:
- Grado de inserción externa: Neuquén y San Juan se destacan como provincias relativamente exportadoras, con exportaciones que representan cerca de un sexto y un cuarto de su producto geográfico bruto (PGB), respectivamente. En el resto de las provincias mineras, esta relación es sensiblemente menor, lo que limita el impacto macroeconómico del crecimiento exportador sobre la economía local.
- Magnitud del crecimiento productivo: En los últimos ocho años, la extracción de petróleo en Neuquén aumentó cerca de un 400%, mientras que las exportaciones totales de las provincias mineras crecieron de manera más moderada, generalmente por debajo del 70%. “Esta diferencia resulta clave para entender por qué el impulso exportador sólo se tradujo en efectos económicos amplios en algunos casos”, afirma Day.
- Efecto derrame y encadenamientos productivos: La capacidad de que la actividad exportadora genere impactos positivos en otras áreas de la economía depende de los encadenamientos hacia atrás y hacia adelante que genera cada sector. En el petróleo no convencional, estos son intensos: requieren servicios de perforación, fractura, transporte, metalmecánica y obras, además de generar demanda inducida por empleo e ingresos. En cambio, “en la minería metalífera predominan encadenamientos más acotados y mayor integración con proveedores externos, por lo que el impacto local tiende a ser más ‘enclave’: exportaciones elevadas, pero efectos relativamente menores sobre empleo, consumo y diversificación productiva”, explica el informe.
Neuquén como caso singular
El informe concluye que Neuquén constituye un caso excepcional donde el crecimiento exportador se traduce en efectos amplios sobre la economía local. La combinación de alta expansión productiva, profundos encadenamientos económicos y mayor apertura exportadora permitió que el boom de Vaca Muerta se reflejara claramente en empleo, ingresos, consumo y actividad económica.
Por el contrario, en la mayoría de las provincias mineras, aunque las exportaciones crecieron, los efectos sobre la economía local fueron limitados. “El aumento de las exportaciones convivió con desempeños más débiles del resto de la economía, reflejando una menor apertura externa y un crecimiento productivo con efecto derrame más acotado”, señaló el reporte de Day.
El rol de los precios internacionales
El informe también destaca la influencia de los mercados globales. Mientras que varios minerales clave atraviesan un contexto favorable, el precio del petróleo muestra una tendencia más débil, lo que podría moderar el ritmo de expansión de la actividad petrolera en los próximos años. Los futuros del crudo Brent cotizan en torno a 65 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se ubica en los 60 dólares.
Durante las últimas semanas, los metales preciosos siguieron con fuertes subas impulsadas por la búsqueda de refugio de los inversores y la coyuntura global. El oro superó los u$s5.100 la onza en su cotización al contado, alcanzando un máximo intradía de u$s5.145,39 antes de cerrar ligeramente abajo en u$s5.050,61, mientras que los futuros para febrero quedaron en torno a u$s5.008,35.
Este rally colocó al metal amarillo con una suba acumulada superior al 15% en enero, tras un salto de 64% en 2025, su mayor alza anual desde 1979, impulsado por la demanda de refugio, las compras de bancos centrales y flujos hacia fondos cotizados. Analistas sostienen que el oro podría seguir escalando durante 2026, con proyecciones incluso por encima de los u$s6.000 la onza ante persistentes tensiones geopolíticas y demanda sólida.
La plata también marcó nuevos máximos, con el precio al contado tocando u$s100,06 la onza y cerrando luego en u$s103,89, acumulando una subida de 47,2% en lo que va del año.
En contraste, el platino mostró una corrección tras alcanzar niveles récord: el metal cayó un 7,1% a u$s2.577,55 la onza luego de tocar picos de u$s2.923,40, mientras que el paladio cedió 3,6% a u$s1.992,50 tras máximos de u$s2.195,19.
En los metales base, el cobre, un barómetro clave de la demanda industrial, continúa con precios elevados y volátiles: en mercados globales se observa que el metal rojo ha alcanzado niveles cercanos a u$s5,9 por libra, cerca de máximos históricos, impulsado por un mercado ajustado y fuerte demanda vinculada a energías renovables y electrificación. Recientes cotizaciones del metal sitúan el cobre en torno a u$s5,33 por libra, reflejando la fortaleza de los precios a mediados de enero de 2026 y la persistente atención de los inversores al suministro y la demanda mundial.
En síntesis, según Jorge Day, Vaca Muerta funciona como motor regional, con impactos positivos evidentes en empleo, ingresos y consumo en Neuquén. La minería metalífera, en cambio, es un sector exportador relevante, pero cuyos efectos sobre las economías locales son más limitados y dependen del volumen exportado y de su sostenibilidad en el tiempo



