El presidente CAPROMISA, Amadeo Gravino, destacó la necesidad de avanzar hacia un nuevo modelo de desarrollo para la minería provincial, con mayor participación de trabajadores y empresas locales, y advirtió que el debate en torno al 90/10 debe ser parte de una política integral que promueva arraigo productivo y crecimiento sostenido del entramado económico.Gravino sostuvo que la minería puede convertirse en una de las principales palancas de desarrollo de Santa Cruz, pero remarcó que para lograrlo es fundamental fortalecer la densidad económica del territorio, impulsar el empleo santacruceño y garantizar una mayor participación de proveedores locales en los proyectos mineros.

“El desafío es que la minería deje de funcionar como una economía de enclave y pase a consolidar un entramado productivo local, con empresas, trabajadores y capacidades radicadas en la provincia”, afirmó.

En ese sentido, el titular de CAPROMISA subrayó que sin proveedores locales fuertes y sin empleo territorial estable, no es posible generar un desarrollo sostenible ni un crecimiento real del tejido productivo santacruceño.

“No se trata solo de discutir porcentajes, sino de construir condiciones reales para que las empresas y los trabajadores se radiquen en Santa Cruz, inviertan, formen capacidades y generen valor agregado local”, señaló.

El dirigente empresario de Perito Moreno explicó que el esquema 90/10 debe entenderse como una herramienta dentro de una estrategia más amplia de desarrollo productivo y territorial, que incluya políticas de infraestructura, formación de capital humano, incentivos a la inversión local y condiciones que favorezcan el arraigo de trabajadores y empresas en la provincia.

“Si queremos más empleo local y más proveedores santacruceños, necesitamos políticas que fortalezcan la competitividad de nuestras PyMEs y un Estado que acompañe con infraestructura, formación y financiamiento productivo”, sostuvo.

Amadeo Gravino remarcó que Santa Cruz enfrenta la oportunidad de transformar su modelo extractivo en un modelo de desarrollo territorial, donde la actividad minera contribuya a fortalecer cadenas de valor locales, promover a las pequeñas y medianas empresas y generar empleo de calidad. Para ello, consideró clave avanzar en programas de capacitación técnica, mecanismos de financiamiento productivo y políticas que incentiven la participación de proveedores santacruceños en los proyectos mineros.

“El objetivo es que la minería deje más valor en la provincia, con más trabajo local, más proveedores locales y más capacidades productivas radicadas en Santa Cruz”, afirmó.

Desde CAPROMISA señalaron que el debate sobre el 90/10 abre una oportunidad estratégica para repensar el rol de la minería en la provincia y avanzar hacia un esquema que combine competitividad, inversión privada y fortalecimiento del entramado productivo local, con mayor valor agregado y generación de empleo genuino.