El pintoresco pueblo con el nombre más insólito de la Argentina

El pintoresco pueblo con el nombre más insólito de la Argentina

Se trata de un lugar marcado por la calidez de los vecinos y la tranquilidad.

Es un destino que no está en el recorrido turístico habitual.

Por 0223

Ubicado en el límite entre Santiago del Estero y Salta, el pueblo de Ahí Veremos es un refugio de paz donde habitan unas 3.000 personas. El nombre de esta localidad nació de una respuesta improvisada de su fundador, Ángel de Jesús Saltos, ante la consulta sobre la denominación del lugar. Lo que comenzó como una decisión postergada terminó por convertirse en el sello oficial de este rincón del monte santiagueño. “¿Cómo se va a llamar este lugar? Ahí veremos”, habría dicho el hombre, sellando para siempre el destino de la comunidad.

La vida en este poblado transcurre a un ritmo pausado, marcado por la hospitalidad extrema de sus vecinos y la pesca artesanal en el cercano río Salado. Al ser un sitio con escasa conectividad, se ha transformado en un destino ideal para quienes buscan una desconexión tecnológica profunda y auténtica. La cultura del trabajo rural define la identidad del pueblo, donde muchos habitantes mantienen la tradición de viajar por el país para las cosechas. La tranquilidad absoluta de sus calles de tierra es el principal atractivo para los visitantes que llegan a la zona.

Los turistas acostumbran a sacarse una foto en el cartel.

Los turistas acostumbran a sacarse una foto en el cartel.

La hospitalidad y la naturaleza, claves en Ahí Veremos

La rutina de los pobladores se basa en el esfuerzo compartido y en la sencillez de las charlas cotidianas bajo el sol del norte argentino. La infraestructura local evolucionó con el tiempo, reemplazando los antiguos ranchos por viviendas más resistentes que albergan a familias trabajadoras. A pesar del progreso, la esencia de este sitio se mantiene intacta, conservando el silencio del monte como su tesoro más preciado para el turismo. Es un espacio donde el tiempo parece haberse detenido, invitando a disfrutar del presente sin urgencias.

El pintoresco pueblo espera a turistas con sus brazos abiertos y su curiosa historia de origen. Sus habitantes son conocidos por recibir a los viajeros con una calidez que invita a quedarse y conocer las leyendas del interior profundo de la provincia. La geografía del lugar ofrece postales únicas de la naturaleza virgen que sobrevive al avance de la modernidad en este 2026

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