En redes sociales, la tasa ambiental del partido bonaerense fue cuestionada por los dirigentes de LLA.
«Desde el martes 19/1 están cobrando el robo del 2% de la Tasa Ambiental de Pilar en el Supermercado. Este ticket es de hoy 22/1 Ahora el juez tendrá que conceder la cautelar. Vamos a seguir exigiendo que la justicia frene este robo», posteó la legisladora Patricia Vásquez desde su cuenta personal de X. La diputada libertaria forma parte del conjunto de dirigentes de La Libertad Avanza que tienen en la mira las tasas municipales del partido gobernado por el intendente peronista Federico Achaval.
El mensaje de la parlamentaria fue acompañado con la imagen de un ticket de supermercado, en el que se visualiza el porcentaje de gasto de la llamada «Tasa Ambiental» del dos por ciento en el consumo total. En el caso específico que difundió Vázquez, la factura correspondiente a Jumbo es de un valor de 154.237 pesos y dentro del número final se encuentra 2.613 pesos que corresponde a la tasa municipal de Pilar.
Hace algunas semanas, la intendencia de Pilar tomó la decisión de aumentar la llamada “Tasa de Protección Ambiental”, un tributo que ahora se calcula como un 2 % sobre el valor neto de IVA de cada ticket de compra en grandes comercios como supermercados e hipermercados, y que afecta también a centros comerciales, hoteles, industrias y otros agentes de recaudación. La medida, que entró en vigencia a partir de diciembre, se traduce en un aumento directo del costo de la canasta de consumo local y generó un rechazo que trascendió el ámbito municipal.
Pero la tensión no es solo discursiva. Desde cámaras empresarias como la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) hasta economistas y comerciantes independientes, se multiplicaron los llamados de advertencia y rechazo. La ASU exigió una audiencia urgente con las autoridades de Hacienda y advirtió sobre “graves perjuicios” para la operación de ventas . Desde el sector mayorista, la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM) remarcó que el encarecimiento de precios será inevitable y que los comerciantes ya enfrentan “una presión tributaria” que podría traducirse en pérdida de competitividad frente a otras jurisdicciones.
La medida abrió un frente de disputa entre el jefe comunal y el gobierno nacional. El ministro de Economía, Luis Caputo, utilizó su cuenta en redes sociales para llamar a los consumidores a “no comprar nada en Pilar” y calificó la medida como “irresponsable”, en un gesto inusual que coloca al municipio de la zona norte del conurbano bonaerense en el centro del debate impositivo. Esa intervención desde la Casa Rosada fue replicada en redes, generando un contrapunto directo con el intendente, que defendió su decisión argumentando que los municipios enfrentan mayores responsabilidades sin el correspondiente acompañamiento financiero nacional.
La puja entre las autoridades locales y los actores políticos recién comienza. Ante la falta de recursos propios, en un distrito donde la economía barrial y la competitividad del consumo cotidiano se mezclan con la estrategia fiscal municipal, la intendencia decidió apostar por un gravamen de impacto inmediato
Federico Achaval | Foto:CEDOC