La minería no comienza con la extracción, sino con la exploración. Este proceso es el punto de partida para identificar recursos, evaluar su viabilidad y garantizar el desarrollo sostenible de la industria.
En San Juan, la exploración es el motor que impulsa la minería metalífera, posicionando a la provincia como líder nacional y asegurando su futuro productivo. Este trabajo permite localizar y caracterizar yacimientos, definir su potencial económico y reducir riesgos antes de invertir millones en infraestructura. Sin exploración no hay continuidad productiva; es la base para nuevas minas y para la expansión de las existentes. Además, fomenta la innovación mediante el uso de herramientas geofísicas, geoquímicas y perforación avanzada, lo que mejora la precisión y la eficiencia en la búsqueda de minerales estratégicos.
San Juan se destaca por su dinamismo exploratorio ya que actualmente cuenta con 36 proyectos metalíferos en etapa de exploración inicial avanzada. En este marco, dos minas están en producción, Veladero y Gualcamayo, mientras que Casposo se encuentra en proceso de reactivación de planta y actualización de reservas. Hualilán, por su parte, iniciando fase de preproducción, lo que marca el inicio de su etapa operativa.
Es importante aclarar que estos 36 proyectos que corresponden a iniciativas en exploración inicial avanzada no son los únicos. La provincia tiene muchísimos más proyectos en etapas de prospección y exploración temprana. Esto amplía significativamente el horizonte minero y consolida a San Juan como epicentro de la minería argentina. El impacto de la exploración va más allá de la geología: genera empleo especializado, atrae inversiones millonarias, fortalece la cadena de valor local y contribuye a la transición energética mediante la búsqueda de minerales críticos como el cobre.
Cada perforación, cada análisis y cada proyecto son pasos hacia un futuro de desarrollo minero. En definitiva, la exploración es la llave que abre la puerta al crecimiento de esta industria.