Hay entrevistas que funcionan como una simple ronda informativa y otras que, sin proponérselo explícitamente, se transforman en una pieza política de fondo. La charla con Ramón Rioseco, intendente de Cutral Co, pertenece claramente al segundo grupo.
En un contexto nacional e internacional atravesado por discursos de ruptura, deslegitimación del Estado y exaltación del individualismo extremo, Rioseco no se limitó a anunciar una obra: planteó una mirada integral sobre el desarrollo, la energía, la democracia y la soberanía, y apuntó sin rodeos contra el presidente argentino Javier Milei y el exmandatario estadounidense Donald Trump.
A pocos días del nuevo año, el intendente cutralquense y máximo referente de la oposición eligió los micrófonos de LU5, para fijar postura sobre los temas que dominan la agenda de la comarca, la provincia, el país y el mundo.
Cutral Co hacia la independencia energética
El disparador fue concreto y técnico: la firma de un acta de compromiso para ampliar el Parque Solar de Cutral Co. Un proyecto que, de avanzar según lo previsto, permitirá pasar de los actuales 3,5 megavatios de generación a unos 30 megas en total, tras la autorización reciente de CAMMESA.
La inversión, impulsada por un consorcio con capitales de Paraguay, Uruguay y China, no sólo multiplicará por diez la capacidad instalada actual, sino que colocará a la ciudad en una situación inédita: producir más energía de la que consume.
Cutral Co necesita alrededor de 20 megavatios para abastecer a toda la comarca. El excedente abre la puerta a la venta de energía al sistema general o directamente a empresas privadas, como ya ocurre con el convenio vigente con Pampa Energía, que compra la producción del parque solar existente.
Para Rioseco, este dato no es menor: marca un camino hacia la independencia energética y, sobre todo, hacia la autonomía económica.
El superávit con sentido social
Esa renta, explicó, no queda encapsulada en balances abstractos. Se transforma en pavimento, escuelas, centros deportivos, espacios verdes y obras de salud. Entre los proyectos en marcha mencionó la ampliación del Instituto 14 junto a la provincia, la construcción del Centro Oncológico del Hospital local, el desarrollo de infraestructura para la Universidad Tecnológica Nacional y la reciente inauguración de una escuela técnica orientada a robótica y al yacimiento no convencional. Todo bajo una misma lógica: planificación de largo plazo y previsibilidad.
En ese punto apareció una de las claves políticas del mensaje. Rioseco reivindicó la continuidad de gestión, el superávit fiscal sostenido durante más de 15 años y la decisión de no desbordar el gasto corriente como herramientas para sostener un modelo de desarrollo.
Frente a la narrativa que asocia obra pública con corrupción de manera automática, respondió con datos: 94% de la ciudad pavimentada, inversión constante en educación, cultura y deporte, y un parque tecnológico que lleva más de una década de construcción silenciosa.
Ramón y la “nueva derecha”
Pero el tono cambió cuando la conversación giró hacia el escenario global. Para el intendente, no hay ingenuidad posible: existe una ofensiva ideológica clara de las nuevas derechas que busca instalar la idea de que estudiar es perder el tiempo, que trabajar en relación de dependencia es un fracaso y que el Estado debe retirarse de áreas esenciales como la educación, la salud o la infraestructura. Un discurso que, advirtió, cala especialmente en los jóvenes a través de redes sociales y plataformas digitales.
Allí fue donde el diagnóstico se volvió más crudo. Rioseco habló de una “guerra ideológica y comunicacional” y cuestionó la idea de que cada individuo pueda resolver por sí solo problemas estructurales como el acceso al agua, las cloacas, la universidad o un hospital de alta complejidad. Puso como ejemplo al Hospital Garrahan, símbolo de la salud pública en Argentina y en toda Latinoamérica, y recordó que solo quien atravesó una situación crítica con un niño enfermo comprende realmente su valor.
La crítica política se volvió directa cuando mencionó a Milei y Trump como exponentes de una lógica que desprecia normas, instituciones y consensos básicos. Según Rioseco, no se trata solo de excentricidades personales, sino de una concepción del poder que vuelve a pensar el mundo en clave imperial, donde los recursos estratégicos pueden ser apropiados sin considerar soberanías ni comunidades locales.
Vaca Muerta, para los neuquinos
En ese marco, Vaca Muerta aparece como el gran punto de tensión. Para el intendente, es un error, y un peligro, naturalizar discursos que presentan al yacimiento como propiedad de empresas o de gobiernos nacionales de turno. Vaca Muerta, sostuvo con énfasis, es de los neuquinos. No de YPF, no de Nación, no de capitales extranjeros. De los neuquinos y de su derecho a transformar esa riqueza en calidad de vida, infraestructura y oportunidades.
La advertencia es clara: si las petroleras se llevan la hiper renta y las comunidades se quedan con rutas rotas, pobreza y exclusión, el modelo fracasa. Por eso insistió en la necesidad de un Estado provincial firme, prudente pero decidido, que exige contraprestaciones reales, invierta en rutas, becas y servicios, y defienda el territorio con inteligencia política.
Sobre este tema, el mandatario comunal, resaltó el accionar del gobernador, Rolando Figueroa, al decir “está haciendo todo lo posible para que las petroleras dejen en Neuquén un poco de las ganancias que les genera la actividad en nuestro territorio”.
Rioseco reconoció que estos debates existen también en el plano institucional con el gobernador y que el diálogo es permanente. No desde la estridencia, sino desde la gestión. Sin embargo, dejó una frase que resume su postura: prudencia no es silencio, y respeto no es resignación.
Dos modelos en disputa de cara al 2027
La entrevista dejó al descubierto algo más profundo que un anuncio energético. Mostró dos modelos en disputa. Uno que concibe el desarrollo como un proceso colectivo, planificado y con el Estado como actor central. Y otro que promete soluciones mágicas, deslegitima lo público y reduce la política a consignas de mercado.
En tiempos donde abundan los discursos cortos y las verdades simplificadas, la aparición de Rioseco fue, efectivamente, munición gruesa. No solo contra Milei o Trump como figuras, sino contra una forma de entender la sociedad, la economía y el futuro. Una intervención que, más allá de las coincidencias o desacuerdos, obliga a volver a discutir qué país, qué provincia y qué comunidades se quieren construir

