Jujuy, Salta y Catamarca lideran el crecimiento del empleo minero, mientras empresas internacionales multiplican las búsquedas laborales.
El sector minero argentino atraviesa uno de los momentos de mayor expansión de su historia, impulsado por el litio, un mineral clave para la transición energética global. Con proyectos en plena producción y otros en etapa de construcción avanzada, Argentina se consolida como uno de los principales jugadores del mercado mundial, al tiempo que el empleo alcanza cifras récord y promete seguir creciendo en 2026.
El epicentro de este auge se encuentra en el denominado Triángulo del Litio, que integran Jujuy, Salta y Catamarca. Allí se concentran las inversiones más importantes y una creciente demanda de mano de obra técnica y operativa. Sin embargo, el vertiginoso crecimiento también despierta una pregunta inevitable: ¿podrá el sector sostener este ritmo sin generar un cuello de botella, como ocurrió en Vaca Muerta?
Los números confirman la magnitud del fenómeno. En 2025, la minería argentina generó alrededor de 50.000 empleos directos, según datos de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y la Secretaría de Minería. Aunque representa apenas el 0,4% del total de la fuerza laboral nacional, su impacto se multiplica: más de 200.000 puestos indirectos se vinculan a servicios, logística y proveedores, de acuerdo con estimaciones del Banco Mundial.

El litio lidera esta expansión. Durante 2025, la actividad emplea 2.768 trabajadores, lo que equivale al 7,1% del empleo minero nacional, según la Dirección Nacional de Promoción y Economía Minera. Actualmente operan seis proyectos clave, cuatro de ellos en producción plena entre 2024 y 2025, mientras que la cartera de inversiones mineras supera los US$ 33.000 millones, con fuerte presencia en litio, cobre y oro.
Empresas internacionales como Posco (Corea del Sur), Ganfeng Lithium (China) y Livent/Arcadium (Estados Unidos) dominan el escenario y apuestan a ampliar su capacidad productiva en el país.
Jujuy, en el centro de la demanda laboral
Uno de los casos más destacados es el de Tsingshan South America, que cierra 2025 con una fuerte convocatoria laboral en su planta industrial de Perico, Jujuy. La firma china, perteneciente a Tsingshan Holding Group —líder global en níquel, acero inoxidable y litio—, abrió más de 25 puestos técnicos y operativos, consolidándose como una de las búsquedas más relevantes del sector.
Las vacantes incluyen:
- Operario Químico (12 puestos)
- Operarios de Procesos Químicos de Planta (8 puestos)
- Operarios de Tratamiento y Procesos Auxiliares (7 puestos)
- Operador de Caldera (1 puesto)
Los requisitos priorizan experiencia previa, formación técnica, compromiso con la seguridad industrial y capacidad de trabajo en equipo. La postulación estará abierta hasta el 10 de enero de 2026, en el marco de la expansión de la empresa, que avanza con plantas químicas destinadas a insumos estratégicos como ácido clorhídrico e hidróxido de sodio.

Un mercado laboral en plena ebullición
La demanda no se limita a Tsingshan. Publicaciones especializadas y portales de empleo registran búsquedas constantes en empresas como BMI Constructora y Posco Argentina, con avisos que se renuevan semanalmente. Plataformas como LinkedIn, Bumeran y sitios oficiales provinciales muestran un flujo permanente de oportunidades.
Los perfiles más requeridos incluyen técnicos en higiene y seguridad, operarios en altura, ingenieros químicos y operadores de maquinaria pesada, con especial énfasis en la seguridad laboral, un aspecto central de la minería moderna. “La capacitación y la inclusión son pilares del nuevo modelo minero”, señalan desde la CAEM.

El desafío del crecimiento acelerado
El rápido avance del sector también expone sus límites. La escasez de mano de obra calificada aparece como uno de los principales desafíos, junto con la saturación de servicios e infraestructura en algunas zonas del Triángulo del Litio. Para evitar frenos al crecimiento, universidades y centros de formación lanzaron tecnicaturas específicas, como las orientadas al procesamiento de salmueras y la operación de plantas químicas.
Las proyecciones para 2026 son optimistas: el empleo minero podría multiplicarse, impulsado por nuevos proyectos que entrarán en etapa de construcción y producción. El desafío será acompañar esa expansión con formación, planificación y desarrollo local.

Más allá de la exportación del mineral, el litio comienza a industrializar regiones históricamente postergadas, generando oportunidades de empleo calificado y arraigo territorial. Convocatorias como la de Tsingshan marcan el cierre de un 2025 récord y anticipan un 2026 clave para el futuro minero de Argentina, con el litio como protagonista indiscutido.
Fuente: Medios